Pide León XIV tomar en serio las advertencias sobre los riesgos de la IA
El papa León XIV pidió tomar en serio las advertencias de expertos sobre los posibles riesgos asociados con la inteligencia artificial (IA) y cuestionó la idea de ignorar sus efectos sobre la vida cotidiana y la sociedad.
Durante el vuelo de regreso al Vaticano, después de su visita a Francia, el pontífice señaló que no se encuentra en estado de pánico ante el avance de esta tecnología, pero consideró que tampoco sería responsable descartar las preocupaciones planteadas por especialistas.
“Si alguien me preguntara: ‘¿estás en estado de pánico?’, no, no lo estoy. Duermo por las noches”, expresó León XIV ante periodistas.
El Papa sostuvo que las advertencias sobre escenarios preocupantes relacionados con la IA no deben ser consideradas simplemente como información falsa o como intentos de generar temor.
“Este es un problema que debemos, desde mi punto de vista, discutir juntos”, afirmó.
¿Qué preocupa al papa León XIV sobre la inteligencia artificial?
Durante su reciente visita a Francia, León XIV insistió en que el desarrollo tecnológico debe estar acompañado de una reflexión sobre la dignidad y el papel de las personas.
En París, el pontífice advirtió sobre el riesgo de perder la humanidad en medio de lo que describió como un “paraíso de máquinas”, al referirse a la creciente presencia de la tecnología en las actividades cotidianas.
El Papa planteó que la sociedad necesita fortalecer el discernimiento ético para determinar cómo deben utilizarse las nuevas tecnologías y cuáles deben ser sus límites.
Su postura no plantea rechazar la tecnología, sino analizar sus consecuencias y mantener a la persona como referencia central frente a los avances de la IA.
¿Qué dice la encíclica de León XIV sobre la IA?
Las declaraciones del pontífice forman parte de una línea que ya había desarrollado en Magnifica Humanitas, su primera encíclica, firmada el 15 de mayo de 2026 y dedicada a la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial.
En el documento, León XIV señala que la IA y otras tecnologías emergentes están transformando la vida cotidiana, los procesos de toma de decisiones y las relaciones sociales.
La encíclica también plantea que estos sistemas no deben equipararse con la inteligencia humana, pues pueden procesar información y realizar determinadas tareas con gran velocidad, pero no cuentan con experiencia corporal, conciencia moral ni capacidad humana para comprender dimensiones como el amor, la amistad o la responsabilidad.
El documento también advierte sobre los riesgos de utilizar sistemas automatizados en decisiones que pueden afectar derechos, oportunidades, reputación, empleo o acceso a determinados servicios.
León XIV pide mantener a la persona en el centro
Uno de los planteamientos centrales de Magnifica Humanitas es que el desarrollo tecnológico debe evaluarse a partir de su impacto sobre la dignidad humana, el bien común, la justicia y la inclusión.
El Vaticano ha explicado que el documento busca promover una reflexión sobre la IA que evite tanto los temores infundados como una visión excesivamente optimista de sus posibilidades.
En este contexto, León XIV ha insistido en que la discusión sobre inteligencia artificial no debe limitarse a sus capacidades técnicas, sino también considerar quién toma las decisiones, bajo qué criterios se utilizan los sistemas y qué efectos tienen sobre las personas.
El pontífice también ha planteado la necesidad de que la tecnología permanezca al servicio de la humanidad y no se convierta en una herramienta de dominación, exclusión o pérdida de autonomía.

