Empresarios apoyarán con planta potabilizadora al ejido Las Palomas en Mier y Noriega
Una comunidad del sur de Nuevo León que durante años ha enfrentado problemas para disponer de agua potable podría recibir una solución de emergencia mediante participación privada.
Empresarios de Nuevo León acordaron sumarse a una gestión impulsada por Andrés Mijes para instalar una planta potabilizadora móvil en el ejido Las Palomas, perteneciente al municipio de Mier y Noriega.
El proyecto busca tratar el agua disponible en la comunidad y permitir que las familias tengan acceso a líquido en condiciones adecuadas para consumo.
¿Qué problema enfrenta Las Palomas?
Durante un recorrido previo por el sur del estado, habitantes de Las Palomas expusieron a Mijes las dificultades que enfrentan para abastecerse.
La comunidad cuenta con una presa que alimenta dos depósitos.
El problema está en las condiciones de almacenamiento y manejo.
Según lo señalado por los propios vecinos, el agua actualmente disponible no reúne condiciones adecuadas para consumo humano y algunas familias han recurrido a depósitos o aljibes para cubrir necesidades básicas.
Mijes ya había visitado Las Palomas durante una gira realizada en julio por Mier y Noriega, Zaragoza y Doctor Arroyo, donde habitantes de la región plantearon rezagos relacionados con servicios e infraestructura.
Una empresa evaluó las necesidades de la comunidad
Después de conocer la situación, Mijes buscó apoyo del sector privado.
De acuerdo con la información difundida sobre el proyecto, una empresa de alcance internacional acudió posteriormente a la localidad para revisar las condiciones existentes y determinar qué tipo de sistema podía implementarse.
La alternativa planteada fue utilizar una planta potabilizadora móvil.
“Tenemos unos empresarios que son solidarios con su comunidad”, expresó Mijes al referirse a la participación privada.
Por ahora no se ha divulgado públicamente el nombre de la empresa, el costo del equipo o su capacidad diaria de tratamiento.
¿Cómo funcionaría la solución?
El proyecto no se limita únicamente a colocar la planta.
También se prevé instalar una línea de conducción para transportar directamente el agua desde el sistema actual hacia el equipo de potabilización.
El esquema general sería:
Captar el agua disponible.
Conducirla directamente hacia el sistema.
Realizar el proceso de tratamiento.
Entregar agua con condiciones adecuadas para consumo.
Los detalles técnicos deberán conocerse una vez que la instalación quede formalmente definida.
La potabilización será el punto clave
El hecho de contar con agua almacenada no necesariamente significa que pueda beberse.
Para ser destinada al consumo humano debe cumplir parámetros sanitarios relacionados con contaminantes, microorganismos y características físicas.
En México, las plantas potabilizadoras utilizan distintos procesos dependiendo de la calidad del agua de origen y deben ajustarse a las normas aplicables para agua de uso y consumo humano. Conagua ha destacado recientemente que los sistemas de tratamiento deben eliminar problemas como turbiedad y contaminación microbiológica antes de distribuir el líquido.
Por eso será importante conocer posteriormente qué tecnología utilizará el equipo destinado a Las Palomas.
Vecinos habían reclamado una solución permanente
Durante los recorridos por el municipio, habitantes también expresaron inconformidad por la falta de una solución definitiva para el problema.
Según testimonios difundidos por el equipo de Mijes, familias de Las Palomas aseguraron que durante campañas anteriores recibieron promesas de mejorar el abastecimiento de agua sin que hasta ahora se concretara una respuesta permanente.
Esas acusaciones deben mantenerse atribuidas a los habitantes de la comunidad.
No encontré un documento oficial que permita establecer, por ahora, los términos exactos de aquellas promesas o si existieron proyectos posteriores relacionados específicamente con Las Palomas.
Mier y Noriega sí ha recibido obras hidráulicas anteriormente
El problema del abastecimiento en el municipio no es nuevo.
Documentos oficiales del Gobierno de Nuevo León registran inversiones previas para mejorar infraestructura de agua potable en Mier y Noriega.
En 2023, por ejemplo, Agua y Drenaje reportó la construcción de 1,900 metros de línea de conducción del acueducto regional Mier y Noriega-Cerros Blancos, con beneficio estimado para 586 habitantes.
La nueva gestión en Las Palomas, sin embargo, corresponde a una solución distinta y localizada.
El “Modo Sí” como bandera política
Mijes ha utilizado durante sus recorridos la expresión “Modo Sí” para promover coordinación con empresarios y otros sectores.
El alcalde de Escobedo y aspirante a coordinar la Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional en Nuevo León ha insistido recientemente en que el estado necesita mayor cooperación para atraer inversiones y resolver problemas locales.
En Las Palomas, esa narrativa se tradujo en buscar participación privada para atender una necesidad básica.
Habitantes reconocen la intermediación
Vecinos de la comunidad agradecieron la gestión y destacaron que el contacto con empresarios permitió acelerar una posible alternativa.
“Qué bueno que Mijes sí se lleva bien con todos los empresarios y nos traen soluciones”, expresó uno de los habitantes, de acuerdo con la información difundida sobre el proyecto.
El comentario refleja la expectativa generada por la futura instalación.
Sin embargo, el resultado deberá evaluarse cuando el sistema se encuentre operando y pueda conocerse cuánta agua producirá diariamente.
Falta conocer calendario y capacidad de la planta
La información disponible todavía deja varias preguntas abiertas.
No se ha detallado:
Cuándo comenzará la instalación.
Cuántos litros podrá potabilizar diariamente.
Cuántas familias serán beneficiadas.
Quién operará y dará mantenimiento al sistema.
Cuánto tiempo permanecerá la planta en la comunidad.
Quién financiará los costos posteriores de operación.
Estos elementos serán fundamentales para determinar si se trata únicamente de una respuesta temporal o de una solución con continuidad.
Una necesidad básica en una comunidad rural
El caso de Las Palomas expone una de las principales brechas entre el área metropolitana de Monterrey y municipios rurales del sur.
Mientras la zona urbana cuenta con grandes sistemas de abastecimiento y tratamiento, comunidades pequeñas dependen con mayor frecuencia de pozos, presas, líneas regionales o sistemas locales.
Eso hace que una falla de infraestructura tenga un impacto mucho mayor.
Para Las Palomas, la instalación de una planta móvil podría representar una mejora inmediata.
Pero el reto de fondo seguirá siendo contar con infraestructura permanente y confiable.
Del recorrido a una posible solución
Mijes visitó la comunidad durante julio y escuchó directamente las quejas relacionadas con el agua.
Semanas después, el planteamiento pasó a una etapa distinta con la participación de empresarios.
Ahora falta el paso decisivo:
convertir la gestión anunciada en agua potable llegando efectivamente a las familias.
Si la instalación se concreta, Las Palomas tendría una respuesta inmediata a un problema que sus habitantes aseguran haber padecido durante años.

