¿Tigres manchó su historia al darle a Ángel Correa el número 7 de Barbadillo?

La posible salida de Ángel Correa a River Plate reaviva la polémica por el histórico número 7 de Gerónimo Barbadillo que Tigres decidió devolver.
¿Tigres manchó su historia al darle a Ángel Correa el número 7 de Barbadillo?

La posible salida de Ángel Correa de Tigres rumbo a River Plate provocó una nueva discusión entre los seguidores del conjunto universitario: ¿fue un error devolverle el histórico número 7 de Gerónimo Barbadillo?

El delantero argentino llegó a Monterrey como una de las contrataciones más importantes en la historia reciente del club. Su condición de campeón del mundo en Qatar 2022 generó grandes expectativas y llevó a la directiva a concederle un reconocimiento reservado para muy pocos.

Tigres decidió poner nuevamente en circulación el dorsal 7, retirado durante décadas como homenaje a Barbadillo, uno de los futbolistas más representativos de la institución.

Sin embargo, la decisión ahora es cuestionada ante la intención de Correa de regresar a Argentina y continuar su carrera con River Plate.

¿La afición de Tigres considera que Correa merecía el número 7?

La entrega del dorsal fue presentada como una conexión entre dos generaciones. Por un lado, Barbadillo, campeón y figura histórica de Tigres; por el otro, Correa, un futbolista con experiencia internacional y una trayectoria destacada en Europa.

La apuesta era que el argentino construyera su propia historia con la camiseta felina.

Pero su permanencia en el club podría terminar antes de lo esperado. Por ello, algunos aficionados consideran que el número 7 nunca debió salir del retiro para una contratación que no consiguió consolidarse como referente.

Otros seguidores podrían pensar que el dorsal pertenece al club y que entregarlo a una figura de la categoría de Correa fue una decisión deportiva válida, independientemente de cómo terminara su etapa.

¿Ángel Correa le dio la espalda a Tigres para irse a River?

La salida del atacante se produjo en medio de negociaciones con River Plate, institución que buscó repatriarlo y presentó diferentes propuestas para convencer a Tigres.

Correa también viajó a Argentina por motivos personales después de recibir amenazas contra él y personas cercanas a su entorno.

Esta situación obliga a separar dos aspectos: la decisión deportiva de abandonar Tigres y las circunstancias personales que influyeron en su salida de México.

Para una parte de la afición, el argentino aprovechó la primera oportunidad para marcharse después de haber recibido respaldo, un contrato importante y un dorsal histórico.

Para otros seguidores, su seguridad y la de su familia representan razones suficientes para entender su decisión.

¿Tigres se apresuró al retirar el homenaje a Barbadillo?

El principal cuestionamiento no necesariamente debe dirigirse contra Correa, sino contra la propia directiva.

Tigres pudo contratar al delantero argentino sin entregarle un número que representaba la trayectoria, los campeonatos y el legado de Gerónimo Barbadillo.

La decisión convirtió un fichaje deportivo en una apuesta simbólica. Si Correa abandona el equipo sin haber construido una etapa relevante, el gesto podría quedar como uno de los errores más discutidos de la dirigencia.

El número 7 no garantizaba que el argentino permaneciera durante varios años ni que se convirtiera en una leyenda.

Por ello, la pregunta queda abierta para los seguidores universitarios:

¿Tigres manchó su historia al devolverle el número 7 de Barbadillo a Ángel Correa o la directiva hizo bien en apostar por un campeón del mundo?

Israel Vazquez