Ébola deja más de 800 víctimas en la República del Congo

El brote de ébola Bundibugyo suma más de 800 muertes en RDC y Uganda, mientras la OMS intensifica la vigilancia y los ensayos médicos en la región.
Ébola deja más de 800 víctimas en la República del Congo

El brote de ébola causado por el virus Bundibugyo continúa avanzando en la República Democrática del Congo y Uganda, donde las autoridades sanitarias mantienen operativos de vigilancia, atención médica y rastreo de contactos.

De acuerdo con la actualización de la Organización Mundial de la Salud del 17 de julio de 2026, la República Democrática del Congo acumulaba 2 mil 124 casos confirmados y 828 muertes hasta el 15 de julio. Uganda permanecía vinculada epidemiológicamente al brote congoleño y no había reportado nuevos contagios desde el 21 de junio.

La emergencia comenzó en mayo y fue declarada oficialmente como el decimoséptimo brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo.

El foco inicial se localizó en la provincia de Ituri, pero posteriormente se identificaron contagios en Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo.

¿Cuántos casos de ébola se han registrado en la RDC y Uganda?

La transmisión se mantiene activa en 38 zonas sanitarias de la República Democrática del Congo, las cuales notificaron nuevos casos durante las tres semanas anteriores a la actualización de la OMS.

En ese periodo se contabilizaron 969 casos confirmados y 524 fallecimientos, una señal de que la propagación continúa a gran velocidad en las áreas afectadas.

Al menos 410 pacientes se habían recuperado en los países afectados y en los casos internacionales relacionados con el brote. La mayoría de las recuperaciones, 390, se registraron en territorio congoleño.

Uganda había documentado alrededor de 20 casos confirmados, además de contagios importados desde la República Democrática del Congo y transmisión secundaria entre contactos y personal sanitario.

¿Por qué preocupa la variante Bundibugyo del ébola?

El virus se transmite mediante el contacto directo con la sangre, secreciones y otros fluidos corporales de personas o animales infectados.

La variante Bundibugyo representa un reto adicional porque actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico aprobado para combatirla.

La atención temprana y los tratamientos de soporte pueden mejorar las probabilidades de supervivencia, aunque los brotes anteriores de esta variante han presentado niveles elevados de mortalidad.

La OMS mantiene ensayos en campo con posibles vacunas, tratamientos experimentales y mecanismos de protección para personas que estuvieron expuestas al virus.

El organismo también incorporó a su lista de uso de emergencia una primera prueba de diagnóstico específica para el virus Bundibugyo, con el objetivo de acelerar la detección de contagios.

¿Qué medidas aplica la OMS para contener el brote de ébola?

Los equipos sanitarios trabajan en el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico de casos sospechosos, el seguimiento de contactos y la atención de pacientes.

También se han desplegado especialistas, suministros médicos y equipos de protección en las zonas con mayor transmisión.

La participación de las comunidades es considerada esencial para identificar rápidamente los síntomas, evitar contactos de riesgo y conseguir que las personas enfermas reciban atención oportuna.

La respuesta enfrenta obstáculos relacionados con la inseguridad, los desplazamientos de población y las dificultades para acceder a comunidades remotas del este de la República Democrática del Congo.

La emergencia fue clasificada en mayo como una emergencia de salud pública de importancia internacional, por lo que requiere coordinación y cooperación entre distintos países.

Enfoque / El Porvenir