Protestas contra reforma de seguridad de Kast terminan en enfrentamientos en Chile
La discusión sobre seguridad en Chile salió del Congreso y terminó trasladándose a las calles de Santiago.
Cientos de personas se manifestaron este jueves en el centro de la capital chilena contra el paquete de reformas constitucionales impulsado por el presidente José Antonio Kast, una iniciativa que busca ampliar las herramientas del Estado frente al crimen organizado y el terrorismo.
La movilización derivó en enfrentamientos en inmediaciones de Plaza Italia, donde las fuerzas policiales utilizaron carros lanzaagua y gases lacrimógenos para dispersar a algunos grupos. (uol.com.br)
¿Por qué protestan contra José Antonio Kast?
El origen de la movilización está en la reforma constitucional presentada por el Gobierno durante agosto como parte de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo, ACOT.
Kast sostiene que Chile necesita nuevas herramientas legales para combatir organizaciones criminales que, según su administración, han conseguido controlar territorios y diversificar actividades como secuestro, narcotráfico y robo de vehículos.
El proyecto propone cambios profundos en la Constitución.
Entre ellos aparece la creación de un nuevo Estado de Excepción Constitucional de Seguridad Pública.
Nuevo estado de excepción genera las mayores críticas
Este punto concentra buena parte de la controversia.
La iniciativa pretende otorgar al Ejecutivo herramientas extraordinarias en territorios donde exista una amenaza grave relacionada con crimen organizado o terrorismo.
El propio Kast ha explicado que ese estado permitiría una actuación focalizada de las policías, con eventual colaboración de las Fuerzas Armadas.
Sus críticos consideran que la definición de amenaza es demasiado amplia y que las facultades entregadas al Presidente podrían afectar derechos fundamentales.
Human Rights Watch pide rechazar el proyecto
La organización Human Rights Watch intervino directamente en el debate.
El 1 de septiembre pidió al Senado chileno rechazar la reforma constitucional y advirtió que la propuesta entregaría al Presidente facultades demasiado extensas para declarar situaciones de emergencia.
La organización señaló que las medidas podrían permitir restricciones importantes a derechos como libertad de movimiento, reunión y privacidad.
Para HRW, el problema no radica únicamente en combatir al crimen organizado, sino en los controles institucionales que acompañarían esas facultades extraordinarias.
“Igual que Pinochet”, gritaron manifestantes
Durante la movilización, algunos participantes compararon las propuestas del Gobierno con prácticas autoritarias y lanzaron consignas contra Kast.
“¡Igual que Pinochet!”, gritaron algunos manifestantes mientras avanzaban por Plaza Italia, en referencia al régimen militar encabezado por Augusto Pinochet entre 1973 y 1990. (uol.com.br)
La comparación forma parte de las consignas de los participantes y no implica que la actual reforma establezca un régimen equivalente a una dictadura.
El debate se concentra en si las facultades propuestas son compatibles con los contrapesos democráticos actuales.
Policía utilizó agua y gases lacrimógenos
Los incidentes comenzaron cuando grupos de manifestantes avanzaron entre vehículos antidisturbios en el centro de Santiago.
Las fuerzas policiales utilizaron chorros de agua y gases lacrimógenos para dispersarlos. (uol.com.br)
Las imágenes mostraron momentos de tensión entre policías y manifestantes en uno de los sectores tradicionalmente utilizados para protestas en la capital chilena.
Hasta la información disponible inicialmente, no se había difundido un balance oficial consolidado de personas lesionadas o detenidas derivadas de estos incidentes.
¿Qué propone realmente la reforma de Kast?
El Gobierno chileno ha presentado cinco grandes ejes dentro de su reforma constitucional.
El primero busca establecer explícitamente en la Constitución que la seguridad pública es un deber del Estado.
El segundo crea un Registro Nacional de Organizaciones Criminales y Terroristas.
El tercero plantea regímenes penitenciarios diferenciados para líderes de organizaciones criminales.
El cuarto establece el nuevo estado de excepción de seguridad pública.
Y el quinto busca facilitar la incautación, administración y liquidación de bienes vinculados con crimen organizado, narcotráfico y terrorismo.
Kast defiende que “sin seguridad no hay libertad”
El Presidente ha defendido públicamente las modificaciones.
Durante la firma del proyecto sostuvo que el Estado necesita herramientas más fuertes para recuperar territorios donde organizaciones criminales desafían a las autoridades.
Su administración resume esa postura bajo la frase “sin seguridad no hay libertad”.
Para el Gobierno, las reformas responden al crecimiento de nuevas modalidades delictivas y a una percepción de inseguridad que se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la ciudadanía.
La seguridad fue una de las grandes promesas de Kast
José Antonio Kast asumió la Presidencia en marzo de 2026 con una agenda especialmente enfocada en orden público y seguridad.
Desde entonces, el Ejecutivo ha impulsado operativos conjuntos de Carabineros, Policía de Investigaciones y autoridades municipales, además de cambios legislativos destinados a combatir delincuencia y crimen organizado.
La ACOT representa la apuesta más ambiciosa de esa estrategia.
Pero también la que ha generado mayor resistencia política hasta ahora.
El proyecto enfrenta dificultades en el Senado
El Gobierno no cuenta con un camino sencillo para aprobar la reforma.
A principios de septiembre decidió reducir la urgencia legislativa del proyecto ante la falta de respaldos suficientes en el Senado.
Las dudas no provienen únicamente de sectores de oposición.
También existen cuestionamientos dentro de bloques que normalmente respaldan al Ejecutivo, particularmente sobre el alcance del nuevo estado de excepción.
Eso obliga al Gobierno a negociar modificaciones si pretende reunir los votos necesarios.
La reforma aún no está vigente
Este punto es fundamental.
Las nuevas facultades planteadas por Kast todavía no forman parte de la Constitución chilena.
Se trata de un proyecto que debe superar el debate y las votaciones correspondientes en el Congreso.
Por ello, las restricciones cuestionadas por manifestantes y organizaciones de derechos humanos son todavía propuestas y no poderes que el Presidente pueda utilizar actualmente bajo esta reforma.
¿Por qué Kast impulsa cambios tan fuertes?
El Ejecutivo argumenta que el crimen organizado ha cambiado las condiciones de seguridad del país.
Kast ha mencionado delitos como secuestros, narcotráfico, robo de vehículos y organizaciones que operan mediante distintas “líneas de negocio”.
Desde la perspectiva gubernamental, perseguir cada delito individualmente resulta insuficiente y se requiere atacar a las organizaciones completas, sus líderes y sus recursos económicos.
Chile mantiene mejores indicadores que otros países de la región
Aunque la inseguridad ha adquirido un peso mucho mayor dentro del debate político chileno, Chile sigue presentando indicadores de homicidio inferiores a gran parte de América Latina.
Las cifras oficiales deben interpretarse a partir de los informes interinstitucionales de homicidios, que consolidan registros de distintas autoridades; el propio portal oficial de estadísticas advierte que otros datos policiales preliminares no sustituyen ese balance consolidado.
El crecimiento de delitos violentos y la presencia de estructuras criminales extranjeras, sin embargo, han cambiado la percepción de seguridad durante la última década.
Seguridad contra libertades: el debate que divide a Chile
La controversia ya no gira exclusivamente alrededor de si el crimen organizado debe combatirse.
Existe consenso amplio sobre la necesidad de hacerlo.
La discusión está en hasta dónde puede llegar el Estado para conseguirlo.
El Gobierno defiende mayores facultades.
Sus críticos exigen contrapesos más fuertes.
Organizaciones de derechos humanos alertan sobre posibles vulneraciones.
Y ahora parte de esa disputa también se expresa en manifestaciones callejeras.
Kast insiste en avanzar, pero podría modificar la propuesta
Pese a las críticas, el Presidente no ha abandonado el proyecto.
Su Gobierno ha mostrado disposición a negociar algunos aspectos, pero mantiene como eje la creación de un nuevo mecanismo constitucional para enfrentar situaciones graves de seguridad.
La discusión seguirá ahora en el Senado.
Será ahí donde se determine si el texto avanza tal como fue planteado o si las objeciones obligan a reducir las facultades propuestas.
Las calles anticipan una discusión política más grande
Los enfrentamientos registrados en Santiago representan una señal del nivel de polarización que está generando la reforma.
Para Kast, las modificaciones son necesarias para recuperar seguridad.
Para sus opositores, algunas de ellas pueden entregar demasiado poder al Ejecutivo.
El proyecto todavía debe recorrer un largo camino legislativo.
Pero antes de que el Congreso llegue a una decisión definitiva, el debate sobre seguridad, autoridad y libertades ya volvió a ocupar las calles de Chile.

