A sus 40 años, Cristiano Ronaldo dejó claro que levantar la Copa del Mundo no es una obsesión ni una meta que defina su trayectoria. En una entrevista con el periodista Piers Morgan, el delantero portugués aseguró que su legado ya está consolidado más allá de un título mundialista.
“Puede que sorprenda mi respuesta, pero no, ganar el Mundial no es mi sueño”, confesó el capitán del Al Nassr. “He ganado tres grandes títulos con Portugal y si no conquistamos la Copa del Mundo, mi historia en el futbol no cambiará”.
El jugador, que está cerca de alcanzar los mil goles oficiales en su carrera profesional, explicó que considera injusto reducir el valor de una trayectoria de dos décadas a lo que ocurra en un solo torneo.
“¿Debería definirme ganar un título en seis o siete partidos? No me parece justo. No creo que una Copa del Mundo pueda cambiar mi nombre en la historia del futbol”, señaló.
Portugal quiere dar la sorpresa
Aunque reconoció que no lo mueve una ambición personal, Cristiano afirmó que Portugal tiene el potencial para sorprender en 2026.
“Si ganamos el Mundial, el mundo se sorprenderá. Pero no necesito ese trofeo para demostrar quién soy”, dijo el máximo goleador histórico de selecciones.
El delantero recordó que ya ha aportado títulos históricos a su país, como la Eurocopa 2016 y la Liga de Naciones 2019, logros que considera suficientes para haber dejado una huella en el futbol portugués.
“No me preocupa ser el mejor de la historia”
En otro momento de la entrevista, Ronaldo insistió en que su objetivo no es ser recordado como “el mejor de todos los tiempos”, sino como un profesional ejemplar.
También habló de su respeto por figuras como David Beckham, a quien describió como una inspiración y figura paterna dentro del futbol moderno.
“He aprendido de muchos grandes. Beckham fue una referencia para mí en profesionalismo y liderazgo”, añadió.
Un legado incuestionable
Con más de 20 años en la élite, títulos en cuatro ligas distintas y récords en Champions, selecciones y clubes, Cristiano Ronaldo reafirma que su legado trasciende los resultados.
“Mi historia ya está escrita. No necesito un Mundial para validarla”, concluyó.

