Fiscalía catean Colegio Tonallí en El Uro por posibles delitos sexuales
Elementos de la Fiscalía de Nuevo León realizaron durante la mañana de este martes un cateo en el Colegio Tonallí, ubicado en la colonia El Uro, al sur de Monterrey, como parte de una investigación por posibles delitos de carácter sexual.
El despliegue comenzó alrededor de las 6:00 horas en el plantel localizado sobre la calle Acueducto San Francisco.
En el operativo participó personal de la Unidad de Investigación y Litigación Especializada en Delitos en Materia de Trata de Personas, mientras elementos de Fuerza Civil apoyaron en la seguridad del perímetro.
¿Qué investigaban las autoridades en el Colegio Tonallí?
De acuerdo con una fuente relacionada con el caso, la investigación tendría su origen en el hallazgo de presuntos videos de contenido sexual que podrían involucrar a menores de edad.
Esta versión debe mantenerse como información preliminar y no permite establecer todavía la existencia de un delito ni la responsabilidad de alguna persona.
Durante el cateo, detectives de la Fiscalía y peritos del Instituto de Criminalística y Servicios Periciales buscaron posibles indicios digitales y electrónicos.
Entre los objetos considerados para revisión se encontraban teléfonos celulares, equipos de cómputo, tabletas electrónicas, computadoras de escritorio, memorias USB, cámaras de seguridad, videocámaras y otros dispositivos de almacenamiento.
¿Hubo otros cateos relacionados con la investigación?
De manera paralela, se realizó un segundo cateo en un domicilio ubicado en el municipio de San Nicolás de los Garza, de acuerdo con la información proporcionada.
Ambos puntos fueron posteriormente liberados y los agentes se retiraron sin ofrecer detalles adicionales sobre los resultados de las diligencias.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre personas detenidas, aseguramientos específicos o alguna imputación derivada de los cateos.
Por tratarse de una investigación que podría involucrar a menores de edad, cualquier información sobre posibles víctimas debe manejarse con estricta reserva y sin revelar datos que permitan su identificación.

