México enfrentará a Estados Unidos en el arranque de la era Rafael Márquez
La nueva etapa de la Selección Mexicana con Rafael Márquez tendrá una de sus primeras pruebas frente a su principal rival regional.
La Federación Mexicana de Futbol confirmó que México enfrentará a Estados Unidos el sábado 3 de octubre de 2026 en Glendale, Arizona, como parte de la primera gira del entrenador al frente del combinado nacional.
El encuentro se disputará en el State Farm Stadium y está programado para comenzar a las 19:00 horas del Pacífico, de acuerdo con el calendario oficial de la Federación de Futbol de Estados Unidos.
¿Cuándo jugarán México y Estados Unidos?
El nuevo capítulo del llamado Clásico de Concacaf se celebrará el 3 de octubre en territorio estadounidense.
La sede será Glendale, ciudad que ya ha recibido enfrentamientos entre ambas selecciones. En abril de 2023, México y Estados Unidos empataron 1-1 en ese mismo estadio durante el Continental Clásico.
El partido formará parte de la ventana internacional de septiembre y octubre, periodo en el que Márquez comenzará a trabajar directamente con el grupo que pretende desarrollar para el siguiente ciclo mundialista.
Estados Unidos será el cuarto rival de la gira
El encuentro ante el conjunto de las barras y las estrellas se suma a los compromisos previamente anunciados contra Colombia, Perú y Chile.
Con ello, México tendrá cuatro partidos de preparación durante el inicio formal del nuevo proceso.
La intención será permitir que Rafael Márquez conozca a los futbolistas disponibles, pruebe variantes tácticas y comience a establecer una base para las futuras competencias oficiales.
La propia Selección Mexicana presentó el duelo en Glendale como el cuarto compromiso de esa gira y como una nueva edición de la rivalidad más importante de la región.
¿Por qué el partido será importante para Rafael Márquez?
Márquez fue designado oficialmente como entrenador de México el 8 de julio de 2026, después de haber trabajado como auxiliar de Javier Aguirre durante el proceso mundialista anterior.
La Federación Mexicana explicó que su nombramiento forma parte del Proyecto 2030, diseñado para dar continuidad deportiva al equipo después de la Copa del Mundo de 2026.
Su primer calendario tendrá rivales sudamericanos y cerrará con un enfrentamiento contra Estados Unidos, una selección que representa una exigencia especial por la historia reciente entre ambos equipos.
Para el nuevo entrenador, el duelo servirá como una evaluación inmediata de la personalidad, capacidad competitiva y adaptación táctica del plantel.
México inicia el camino hacia el Mundial 2030
La contratación de Márquez no fue una decisión improvisada.
Desde 2024, la FMF había anunciado que el exdefensa sería auxiliar de Javier Aguirre y posteriormente asumiría la dirección técnica para encabezar el siguiente ciclo.
Después de la participación mexicana en el Mundial de 2026, la federación formalizó la transición y le entregó el equipo.
El objetivo de largo plazo será preparar una selección capaz de competir en la Copa del Mundo de 2030, aunque antes deberá afrontar torneos regionales, partidos amistosos y procesos de renovación generacional.
México también tendrá actividad oficial en noviembre
Después de la gira de preparación, el Tricolor regresará a territorio nacional durante noviembre para disputar la Liga de Naciones de Concacaf 2026-27.
El rival todavía no está definido, debido a que México ingresará directamente a los cuartos de final y deberá esperar los resultados de la fase previa.
Concacaf estableció que las series de cuartos de final se jugarán a ida y vuelta entre el 9 y el 17 de noviembre de 2026.
La Selección Mexicana confirmó que uno de esos encuentros se celebrará en México, aunque la sede, la fecha exacta y el adversario serán anunciados posteriormente.
¿Qué buscará México ante Estados Unidos?
Más allá del carácter amistoso, el partido ofrecerá a Márquez la oportunidad de medir al equipo en un escenario de presión.
Los enfrentamientos entre ambas selecciones suelen disputarse con intensidad y generan expectativas superiores a las de otros compromisos de preparación.
México buscará comenzar el nuevo proceso con una identidad definida, mientras que Estados Unidos intentará aprovechar su condición de local y responder frente a su rival histórico.
El resultado no determinará el futuro del proyecto, pero sí entregará las primeras señales sobre la propuesta del nuevo entrenador y los futbolistas que tendrán mayor protagonismo rumbo a 2030.

