Ángel Correa enciende alarmas en River: pocos minutos, lesión y críticas
La ilusión provocada por la llegada de Ángel Correa a River Plate comenzó a transformarse rápidamente en impaciencia.
El campeón del mundo fue contratado como una de las grandes figuras para reconstruir al equipo, pero su participación inicial quedó limitada a dos encuentros sin goles y una lesión que lo dejó fuera del partido contra Rosario Central.
Correa sufrió un traumatismo en el muslo derecho durante el encuentro frente a Gimnasia y Esgrima La Plata. Aunque inicialmente existía la posibilidad de que se recuperara, River decidió retirarlo de la convocatoria para evitar una complicación.
Su ausencia apareció en el peor momento colectivo: River perdió 1-0 ante Rosario Central, acumuló cinco derrotas consecutivas en competencias locales y quedó en el último lugar de su grupo.
¿Por qué Ángel Correa ya recibe críticas en River?
El principal motivo es la enorme expectativa que acompañó su contratación.
River realizó una inversión considerable para sacar al delantero de Tigres y presentarlo como uno de los principales refuerzos del nuevo proyecto deportivo.
Durante las negociaciones, medios argentinos situaron la oferta del conjunto Millonario en aproximadamente 13 millones de dólares. Otros reportes elevaron el costo total de la operación hasta los 15 millones, dependiendo de bonos y condiciones.
Por esa cantidad, los aficionados esperaban un futbolista capaz de cambiar inmediatamente el funcionamiento ofensivo.
Sin embargo, Correa llegó con el torneo iniciado, disputó sus primeros encuentros dentro de un equipo en crisis y todavía no registra goles ni asistencias con la camiseta de River. Sus estadísticas iniciales muestran únicamente dos apariciones antes de quedar fuera por lesión.
La lesión ante Gimnasia aumentó la impaciencia
Correa fue titular ante Gimnasia, pero recibió un golpe en el muslo derecho que condicionó su disponibilidad para la siguiente jornada.
La molestia no fue presentada como una lesión grave. Aun así, River determinó que no estaba en condiciones de enfrentar a Rosario Central.
“Por un traumatismo en el muslo derecho, Ángel Correa quedó desafectado de la lista de concentrados”.
La baja desató respuestas negativas en redes sociales, donde algunos aficionados cuestionaron el costo del fichaje y otros insinuaron, sin presentar pruebas, que el delantero no deseaba enfrentar a Rosario Central por su identificación personal con el club.
Entre los mensajes publicados aparecieron frases como:
“Correa se borró, charlatán”.
“Quince millones y no juega”.
“Qué casualidad, justo contra el equipo del que es hincha”.
Estas expresiones representan reacciones individuales de aficionados y no demuestran que el jugador haya evitado deliberadamente el encuentro. La razón comunicada fue estrictamente médica.
¿En Argentina consideran que fue un mal fichaje?
Todavía no existe un consenso para calificar a Correa como una contratación fallida, pero el fichaje ya está bajo observación.
Antes de su debut, el diario argentino Olé destacó que el atacante había llegado con apenas una práctica y que River necesitaba rápidamente de su calidad. La expectativa inicial era que se convirtiera en una pieza determinante del ataque.
El contexto cambió después de las derrotas, la falta de goles y su ausencia ante Rosario Central.
También surgieron cuestionamientos desde antes de su presentación. El periodista argentino Martín Liberman puso en duda la conveniencia económica de pagar una cifra tan elevada por un futbolista de 31 años procedente de la Liga MX.
Por ahora, las críticas se concentran en tres puntos:
El precio: River realizó una de las operaciones más costosas de su historia.
La producción: Correa todavía no registra goles ni asistencias.
La disponibilidad: una lesión le impidió participar en un encuentro importante cuando el equipo necesitaba reaccionar.
River atraviesa una crisis que perjudica a sus refuerzos
El rendimiento de Correa no puede analizarse separado del momento colectivo.
River no logró modificar su dinámica negativa pese a incorporar futbolistas experimentados como Nicolás Otamendi y el propio atacante argentino.
El equipo perdió cinco partidos consecutivos en competencias de la AFA, una racha que no registraba desde 1911, y quedó comprometido en la clasificación hacia torneos internacionales.
La falta de gol y la incapacidad para transformar la posesión en oportunidades claras fueron señaladas por la prensa argentina como parte de los principales problemas del conjunto dirigido por Eduardo Coudet.
En ese escenario, los fichajes de mayor costo reciben automáticamente más presión.
Correa fue contratado para resolver partidos, pero hasta ahora tuvo poco tiempo para adaptarse y quedó afectado por los mismos problemas que atraviesa todo el plantel.
¿Es demasiado pronto para calificarlo como fracaso?
Sí. Dos encuentros representan una muestra demasiado pequeña para determinar si una contratación fue acertada o equivocada.
Correa llegó a River después de una etapa productiva con Tigres. Los registros disponibles le atribuyen 15 goles en su primera temporada completa con los universitarios y ocho durante su siguiente campaña antes de regresar a Argentina.
Además, su lesión fue consecuencia de un golpe y no de un problema muscular recurrente comunicado por el club.
No obstante, el futbol argentino ofrece poco margen para la adaptación, especialmente cuando se trata de una figura internacional contratada mediante una inversión millonaria.
El delantero deberá recuperarse, encontrar continuidad y comenzar a producir goles para evitar que el cuestionamiento se convierta en una etiqueta permanente.
Correa necesita responder dentro de la cancha
La próxima etapa será determinante para el exjugador de Tigres.
River todavía tiene por delante la Copa Sudamericana, competencia en la que enfrentará a Independiente Santa Fe durante los octavos de final. Ese torneo representa una de las principales oportunidades para salvar la temporada.
Una recuperación rápida permitiría que Correa tenga minutos en un partido de eliminación directa y demuestre por qué la directiva realizó una inversión tan importante.
Por el contrario, una ausencia prolongada o nuevos encuentros sin influencia ofensiva aumentarían las críticas.
En Argentina todavía no pueden sentenciar que Ángel Correa fue un mal fichaje, pero la luna de miel ya terminó: el costo de su transferencia, la crisis de River y su discreto comienzo han colocado al delantero bajo la lupa.

