México cae ante Inglaterra y queda eliminado
Ciudad de México.- Y el día esperado, el día donde la ilusión se desbordó al máximo, el día del sueño, se convirtió en una pesadilla para la Selección Mexicana.
Cuando se suponía que brotarían lágrimas de alegría, éstas terminaron siendo de tristeza, impotencia y dolor.
Pero México es un país de fiesta, donde hasta el dolor se canta, y por eso las porras no cesaron.
La derrota 3-2 ante Inglaterra en los octavos de final, disputados en el legendario Estadio Ciudad de México, frustró el sueño nacional, pero no apagó los corazones que al unísono siguieron gritando: “¡México, México, México!”.
Desde que se definió el rival del Tricolor, los propios seleccionados y la afición sabían que el reto sería complicado.
Primero, un posible cambio de horario a las 12:00 horas puso a todos de cabeza; finalmente, cuando la cita a las 18:00 horas estaba establecida, el inicio se retrasó una hora debido a una tormenta tropical.
Cuando al fin comenzó el encuentro, México no se achicó, como lo presumió Raúl Jiménez previo al duelo: “No somos menos”.
El equipo mexicano le jugó al tú por tú a una selección inglesa que por momentos se vio rebasada en la cancha, a 2 mil 240 pies de altura sobre el nivel del mar.
México tuvo la primera oportunidad clara al minuto 15, cuando Raúl Jiménez recibió un balón en el área y, de cabeza, casi en posición horizontal, remató al ángulo, pero el guardameta Jordan Pickford se quedó con la pelota.
Después de media hora con dominio mexicano, buenas transiciones y llegadas por las bandas, Inglaterra mostró su poderío ofensivo y tomó ventaja de 0-2 con un par de anotaciones de Jude Bellingham en sólo dos minutos.
Al minuto 36, Bukayo Saka apareció a toda velocidad por la derecha y puso un centro preciso para el jugador del Real Madrid, quien con un golpe de cabeza marcó el 0-1.
Ese gol cortó en 396 minutos la racha de México sin recibir anotaciones en el Mundial 2026.
Los mexicanos aún no terminaban de acomodarse cuando Harry Kane recuperó una pelota y asistió a Bellingham, quien firmó el 0-2.
Ante el grito de “sí se puede”, México adelantó líneas y al minuto 42 logró descontar.
Julián Quiñones aprovechó un rebote dentro del área y con la pierna derecha venció a Pickford para poner el 1-2, resultado que convirtió al Estadio Ciudad de México en una caldera.
En la recta final del primer tiempo, Pickford volvió a salvar a Inglaterra al despejar un remate de Jiménez, mientras que Bellingham confirmó su protagonismo al evitar un gol de Vásquez en tiempo de compensación, en medio del acoso mexicano.
La segunda mitad comenzó con México al ataque e Inglaterra atenta a los espacios para hacer daño mediante contragolpes.
Al minuto 54, Inglaterra se quedó con un hombre menos tras la expulsión de Jarrel Quansah, por una entrada fuerte contra Jesús Gallardo.
México se lanzó en busca del empate, pero en un contragolpe inglés, Rangel derribó en el área a Gordon, y Harry Kane cobró el penalti con precisión para marcar el 1-3.
El partido creció en intensidad. En un momento clave del encuentro, Bellingham cometió una falta dentro del área y Raúl Jiménez acercó a México al cobrar con exactitud desde los once pasos para anotar el 2-3.
La Selección Mexicana mantuvo el acoso hasta el final, pero Inglaterra resistió y consiguió su pase a los cuartos de final, donde enfrentará a Noruega el 11 de julio en Miami.
Así, los mariachis callaron, pero las porras continuaron, y lo seguirán haciendo, porque México, más que futbol, es amor, unidad y hermandad.
:EFE

