Claudia Sheinbaum anuncia el fin del efectivo en gasolineras y casetas… ¿desde cuándo?
A partir de septiembre, el pago en efectivo en gasolineras dejará de aceptarse en todo el país, como parte de una estrategia del Gobierno Federal para acelerar la transición hacia esquemas digitales en la compra de combustibles.
La medida fue anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien aseguró que el cambio busca modernizar el sistema sin excluir a sectores vulnerables. Explicó que la implementación será gradual y con alternativas para usuarios sin acceso a servicios financieros tradicionales.
El nuevo esquema establece que la carga de gasolina deberá realizarse mediante tarjetas de crédito o débito, aplicaciones móviles y otros métodos electrónicos. Según el gobierno, esta transición permitirá mayor transparencia en las transacciones y un mejor control administrativo, además de reducir riesgos de seguridad asociados al manejo de efectivo.
Uno de los principales retos será la aplicación en zonas rurales, donde muchos trabajadores aún no cuentan con tarjetas bancarias. Ante ello, las autoridades plantean opciones como vales electrónicos, cuentas simplificadas y pagos mediante teléfono celular. En este modelo tendrá un papel clave el Banco del Bienestar, que permitirá realizar pagos sin comisiones y con posibles beneficios directos.
La estrategia también contempla ampliar la conectividad y la infraestructura digital para evitar exclusión. Además, forma parte de un plan más amplio que incluye la digitalización de casetas y peajes, con el objetivo de homologar sistemas de cobro y mejorar la trazabilidad de los pagos en servicios clave.
En paralelo, el Gobierno Federal, la Asociación de Bancos de México (ABM) y la Asociación de Sociedades de Vales (ASEVAL) acordaron reducir las comisiones que se cobran a las gasolineras por pagos con tarjeta. Esta medida estará vigente del 1 de mayo al 31 de octubre y busca evitar que los costos financieros se trasladen al consumidor final.
Con la eliminación de comisiones, se pretende mantener estables los precios de combustibles como Magna, Premium y diésel, en un contexto internacional marcado por el alza en el precio del petróleo debido a tensiones en Medio Oriente.
El gobierno asegura que absorber estos costos permitirá mitigar efectos inflacionarios en el transporte y la canasta básica. No obstante, para sectores como transportistas informales, el reto será adaptarse rápidamente a los nuevos métodos de pago.
Si la implementación cumple con las promesas de inclusión y acceso, septiembre marcará un cambio histórico en la forma de pagar combustibles en México, dejando atrás el efectivo sin excluir a los usuarios.

