¿Adiós a la gasolina? Autos eléctricos avanzan, pero con obstáculos

La caída en el precio de baterías impulsa a los autos eléctricos, aunque en México los híbridos ganan terreno por costos e infraestructura limitada.
¿Adiós a la gasolina? Autos eléctricos avanzan, pero con obstáculos

El mercado automotriz vive una transformación acelerada impulsada por la caída en el costo de las baterías de iones de litio, el componente más caro de los autos eléctricos. Datos de P3 Group revelan que el precio ha bajado de más de 120 euros por kWh en 2022 a cerca de 54 euros para baterías LFP y 58 euros para NMC, con una proyección de reducción adicional de hasta 15% hacia 2030.

Esta tendencia está acercando los autos eléctricos a precios más competitivos frente a los de combustión. A medida que las baterías se abaratan, también lo hace el costo final de los vehículos, lo que podría acelerar la adopción de la electromovilidad a nivel global.

Dependencia de China y desafíos globales

Pese a este avance, la industria enfrenta un reto clave: la dependencia de Asia, especialmente de China, que domina la producción de baterías y la extracción de minerales. Las celdas provenientes de ese país pueden ser hasta 20% más baratas, lo que presiona a otros mercados a replantear sus cadenas de suministro.

Ante este panorama, regiones como Unión Europea buscan diversificar proveedores para reducir riesgos y fortalecer su industria local.

México apuesta por los híbridos

En México, la transición hacia la electromovilidad avanza, pero con matices. Mientras a nivel global los eléctricos ganan terreno, en el país los autos híbridos se posicionan como la opción dominante.

Las ventas de híbridos crecieron 30% y las de híbridos conectables 43%, mientras que los eléctricos cayeron 28%. Actualmente, los híbridos representan el 7.9% del mercado, frente al 1.3% de los eléctricos.

Este comportamiento responde principalmente a factores económicos y de infraestructura. Un auto eléctrico puede costar hasta 40% más que uno de gasolina, mientras que la diferencia en híbridos suele ser menor al 15%. Además, la red de carga pública sigue siendo limitada.

Marcas y estrategia de mercado

Firmas como Toyota han liderado esta transición al ofrecer versiones híbridas en gran parte de su catálogo, adaptándose mejor a las condiciones del mercado mexicano.

Expertos como Eric Ramírez señalan que migrar hacia lo híbrido es más sencillo y económico tanto para fabricantes como consumidores, ya que permite aprovechar plataformas existentes sin desarrollar tecnologías completamente nuevas.

Gasolina seguirá vigente

A pesar del crecimiento de la movilidad eléctrica, especialistas advierten que la desaparición de la gasolina no será inmediata. El presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, Arturo Palomino, señaló que más del 90% de los autos vendidos en México aún son de combustión interna.

Además, el petróleo sigue siendo clave en sectores como la generación de energía, la petroquímica y la aviación, lo que refuerza la idea de que su uso continuará durante décadas.

¿Comprar o rentar un auto eléctrico?

El abaratamiento de baterías también ha abierto un debate entre comprar o rentar un auto eléctrico. La rápida depreciación de estos vehículos genera incertidumbre en el mercado de segunda mano.

Por ello, el renting surge como alternativa atractiva, ya que permite acceder a la tecnología sin asumir el riesgo de pérdida de valor, además de facilitar la actualización a modelos más recientes.

Una transición gradual

Aunque los autos eléctricos podrían ser más baratos de mantener hacia 2030, gracias a la reducción en costos de baterías, la transición será progresiva. Factores como infraestructura, precios y condiciones económicas seguirán determinando el ritmo de adopción.

Por ahora, México se perfila como un mercado híbrido, donde la evolución hacia la electromovilidad avanza, pero sin desplazar de inmediato a los vehículos de gasolina.

Lizbeth Ledezma