El ambiente en el Club de Futbol Monterrey no es el más alentador. Tras una serie de resultados que han dejado al equipo lejos de sus objetivos, el presidente deportivo José Antonio Noriega dio la cara ante los medios y confirmó que Nicolás Sánchez asumirá la dirección técnica de forma interina.
En compañía del director deportivo Héctor Lara, Noriega reconoció que la institución atraviesa un momento complicado y dejó claro que la responsabilidad es compartida.
“Todos somos culpables, la directiva también lo es y por eso estamos aquí dando la cara”, expresó el dirigente, quien aceptó que los números actuales están lejos de las expectativas del club.
Un mensaje a la afición en medio de la tormenta
El dirigente albiazul aseguró que la adversidad puede convertirse en un punto de inflexión para el equipo. Señaló que el objetivo es recuperar la identidad rayada y volver a competir por lo más alto en las competencias en curso.
Noriega también tuvo palabras de agradecimiento para Domènec Torrent, quien dejó el cargo tras poco más de nueve meses al frente del equipo regiomontano.
Nico Sánchez toma el mando en El Barrial
Horas después del anuncio, Nicolás Sánchez dirigió su primer entrenamiento en las instalaciones de El Barrial, preparando el duelo ante Querétaro Fútbol Club dentro de la Liga MX.
El plantel trabajó con algunas ausencias importantes. Anthony Martial continúa con rehabilitación por una luxación en el hombro derecho, mientras que Jorge Rodríguez y Fidel Ambriz presentan molestias físicas.
A las afueras del centro de entrenamiento, aficionados colocaron mantas exigiendo actitud y resultados inmediatos, reflejando el nivel de tensión que vive la institución.
Semana clave: Querétaro y Tigres
El interinato de Sánchez comenzará con dos compromisos de alta presión: el enfrentamiento ante Gallos Blancos y posteriormente el Clásico Regio frente a Tigres UANL.
El nuevo cuerpo técnico estará integrado por exjugadores del club como Severo Meza y Walter Erviti, además de un equipo de apoyo en fuerzas básicas y preparación física.
Rayados enfrenta una semana que podría marcar el rumbo del torneo. La pregunta que queda en el aire es si el interinato será suficiente para apagar el incendio o si la crisis apenas comienza.

