Nuevo León.– Por unanimidad, el Pleno del Congreso local aprobó reformas a la Ley de Seguridad Pública para el Estado de Nuevo León, con el objetivo de obligar a las corporaciones policiacas a capacitar a sus elementos en justicia cívica y en métodos de resolución de conflictos entre ciudadanos.
Para concretar estas modificaciones fue necesario reformar los artículos 32, 38 y 128 de la citada legislación, en materia de Promoción y Capacitación de Justicia Cívica, como parte de un dictamen emitido por la Comisión de Justicia y Seguridad Pública.
El dictamen fue presentado en Tribuna por el diputado Javier Caballero, quien destacó que la intención es fortalecer las herramientas de actuación del personal policial en escenarios cotidianos donde surgen conflictos sociales.
Durante la lectura del documento se estableció que los elementos deberán contar con herramientas de diálogo, mediación y solución de conflictos, además de diseñar estrategias operativas para la prevención y el combate de delitos de mayor gravedad que atenten contra la seguridad de las personas.
La reforma también contempla la capacitación del personal policial en métodos alternos para la solución de controversias, así como implementar acciones enfocadas en la prevención de delitos y faltas administrativas, manteniendo el orden y la paz públicos.
Asimismo, se señala que estas acciones deberán realizarse bajo el respeto a los derechos humanos, fomentando la observancia de los principios constitucionales que rigen la función de seguridad pública.
“Resulta necesario dotar a los cuerpos policiales del Estado de Nuevo León de las competencias y lineamientos claros para la capacitación en materia de justicia cívica, para que cuenten con herramientas de negociación y solución de conflictos mediante métodos alternos”, expresó el legislador priista.
En el mismo sentido, la coordinadora de la bancada del PRD, Perla Villarreal Valdez, solicitó que se incluyera ampliar las atribuciones de las instituciones policiales para que, dentro de sus acciones de prevención, integren la promoción de la justicia cívica y los mecanismos alternos de solución de controversias.
Al presentar el dictamen ante el Pleno, Javier Caballero precisó que la reforma no busca convertir a los policías en mediadores, sino brindarles elementos para actuar como agentes de prevención, con capacidad de desactivar conflictos de manera temprana y canalizar los casos hacia las instancias competentes.

