El director y guionista Woody Allen expresó su profundo pesar por la muerte de la actriz Diane Keaton, con quien mantuvo una relación amorosa durante una década y una colaboración artística que marcó la historia del cine.
A través de una carta publicada en The Free Press, Allen recordó a su musa y expareja con palabras llenas de melancolía, destacando la influencia que tuvo en su vida personal y profesional.
“Hace unos días, el mundo era un lugar que incluía a Diane Keaton. Ahora es un mundo que no la incluye, por lo tanto, es un mundo más deprimente”, escribió el cineasta. “Aun así, están sus películas y su gran risa aún resuena en mi cabeza”.
La actriz, ganadora del Oscar por “Annie Hall” (1977), falleció este sábado a los 79 años, dejando un legado imborrable en Hollywood. Allen, quien dirigió a Keaton en cintas como Manhattan, Sleeper y Love and Death, destacó la energía y autenticidad que siempre la caracterizaron.
“A diferencia de cualquier otra persona que el planeta haya experimentado, su rostro y su risa iluminaban cualquier espacio en el que entraba”, expresó el director.
Un amor que trascendió la pantalla
Allen recordó el momento en que conoció a Diane Keaton, cuando ella tenía 24 años y audicionó para la obra Play It Again, Sam.
“Si Huckleberry Finn fuera una joven hermosa, sería Keaton”, escribió.
El cineasta admitió que se enamoró casi de inmediato:
“Era tan encantadora, tan hermosa, tan mágica, que cuestioné mi cordura. Pensé: ¿podría enamorarme tan rápido?”.
Aunque su relación sentimental terminó en 1979, Allen aseguró que su amistad perduró por décadas, basada en respeto mutuo y cariño sincero.
“Tuvimos unos años muy buenos juntos y finalmente ambos seguimos adelante, y solo Dios y Freud podrían entender por qué nos separamos”.
Una despedida cargada de nostalgia
Diane Keaton fue recordada por su independencia, humor y estilo inconfundible. Allen concluyó su mensaje reconociendo el vacío que deja su partida, pero también la huella imborrable de su arte.
“Su existencia hacía de este mundo un sitio mejor en el que habitar”, afirmó el director, quien firmó la carta con su puño y letra.

