Monterrey.– La comunidad del sur de Monterrey se encuentra de luto tras confirmarse la muerte del pequeño Galfiro Santiago, de tan solo siete meses de edad, quien luchó por su vida durante una semana en un hospital privado.
La noticia fue compartida en redes sociales por su padre, Galfiro Tamez, poniendo fin a la esperanza que unió a cientos de personas en cadenas de oración.
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Derrumbe y rescate
La tragedia ocurrió el pasado 25 de septiembre, cuando una intensa tormenta provocó la acumulación de agua que derribó la barda perimetral entre las colonias privadas Bosques del Vergel y Cantujanes Residencial.
La fuerza del agua y los escombros impactaron directamente el patio de la familia Tamez, dejando a la vivienda inundada hasta 50 centímetros y atrapando a sus integrantes.
En medio del caos, la rápida intervención del albañil Florencio Valeriano y de vecinos cercanos fue crucial para rescatar a la familia, aunque la fuerza de la corriente dejó secuelas irreparables.
La imagen de una figura de la Virgen de la Inmaculada Concepción, que permaneció intacta en medio de la destrucción, se convirtió en un símbolo de fe y esperanza para los vecinos.
Exigen justicia y peritaje oficial
A más de una semana del derrumbe, ni autoridades de Monterrey ni la Fiscalía de Justicia han informado sobre investigaciones oficiales.
Los vecinos afectados han solicitado un peritaje técnico que permita deslindar responsabilidades y establecer medidas preventivas para evitar tragedias similares en el futuro.
La muerte de Galfiro Santiago ha movilizado a la comunidad local y pone en evidencia la necesidad de reforzar la infraestructura en zonas vulnerables ante fenómenos naturales, así como la importancia de respuestas rápidas y transparentes por parte de las autoridades.

