Gigantes tecnológicos instan al G20 a apostar por la inteligencia artificial

Sam Altman y Jensen Huang pidieron al G20 acelerar la adopción de la inteligencia artificial.
Gigantes tecnológicos instan al G20 a apostar por la inteligencia artificial

¿Qué pidieron Sam Altman y Jensen Huang al G20 sobre inteligencia artificial?

Los máximos responsables de algunas de las compañías de tecnología más importantes de Estados Unidos pidieron a los gobiernos del G20 acelerar la adopción de la inteligencia artificial y preparar la infraestructura necesaria para aprovechar su impacto económico.

Durante la Reunión Ministerial de Innovación del G20, celebrada en Chapel Hill, Carolina del Norte, el fundador y CEO de Nvidia, Jensen Huang, aseguró que la IA debe ser considerada una infraestructura esencial para las economías modernas.

Huang comparó su importancia con servicios como el agua, las carreteras, la electricidad e internet, y sostuvo que los países necesitan infraestructura informática suficiente para respaldar sus economías.

La reunión fue organizada por el Departamento de Comercio de Estados Unidos y la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca durante los días 1 y 2 de septiembre.

¿Por qué Jensen Huang considera que la IA es infraestructura?

Para el CEO de Nvidia, la capacidad de procesamiento necesaria para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial será cada vez más importante para la competitividad de los países.

Los chips de Nvidia, especialmente sus unidades de procesamiento gráfico (GPU), se utilizan ampliamente en los centros de datos que sostienen los sistemas de IA generativa.

Huang advirtió que, desde su perspectiva, el mayor riesgo para un país no es adoptar la tecnología demasiado rápido, sino quedarse rezagado.

“El peor resultado es que no saques provecho de ella, que te quedes atrás”, señaló durante su intervención.

También pidió evitar regulaciones basadas únicamente en daños hipotéticos y concentrarse en problemas concretos que puedan demostrarse en la práctica.

¿Sam Altman quiere que todos los países construyan centros de datos?

No necesariamente.

Aunque Sam Altman, CEO de OpenAI, coincidió con Huang en que los países deberán adoptar la inteligencia artificial, adoptó una posición más flexible respecto a la construcción de centros de datos.

Altman explicó que algunos gobiernos podrían optar por desarrollar su propia infraestructura, mientras que otros podrían alquilar capacidad informática ubicada en otros países.

“Algunos de ustedes optarán por construir centros de datos. Algunos optarán por alquilar centros de datos de otras personas”, dijo Altman, quien consideró válidas ambas opciones.

Por esta razón, resulta más preciso señalar que los líderes tecnológicos presionan para adoptar la IA y ampliar la infraestructura informática, pero no que todos coincidan en que cada país deba construir sus propios centros de datos.

¿Por qué Sam Altman dice que utilizar IA “no es negociable”?

Altman fue particularmente contundente al hablar de la adopción de la tecnología.

El CEO de OpenAI comparó a un país que decidiera rechazar la inteligencia artificial con uno que hubiera decidido rechazar la electricidad hace más de un siglo.

“No es negociable. Tienen que usarla”, afirmó, argumentando que el potencial económico de la IA es demasiado importante para ser ignorado.

Altman también predijo que la inteligencia artificial podría impulsar un fuerte crecimiento en la creación de empresas al permitir que pequeños negocios y emprendedores tengan acceso a herramientas, conocimiento y capacidades que anteriormente requerían grandes inversiones.

¿Jensen Huang cree que la inteligencia artificial eliminará empleos?

Huang rechazó las predicciones de que la IA provocará la desaparición generalizada del empleo.

Su argumento es que determinadas tareas sí serán automatizadas, pero eso no significa necesariamente que desaparezca el objetivo fundamental de cada profesión.

El ejecutivo calificó como equivocada la idea de que todos los puestos de trabajo terminarán eliminándose debido al desarrollo de la inteligencia artificial.

El impacto de la IA sobre el empleo sigue siendo, sin embargo, uno de los temas que generan mayor preocupación entre trabajadores, gobiernos y organizaciones internacionales.

¿En qué discrepan Sam Altman y Jensen Huang sobre los riesgos de la IA?

Aunque ambos empresarios defienden la rápida expansión de la inteligencia artificial, sus intervenciones mostraron diferencias en el énfasis sobre sus riesgos.

Huang centró su discurso en evitar que el temor provoque regulaciones que frenen la innovación y sostuvo que quedarse atrás tecnológicamente representa el mayor peligro para los países.

Altman reconoció de manera más explícita que existe una razón válida para preocuparse.

“La preocupación está justificada. Preocuparse es la manera en que anticipamos problemas”, señaló el CEO de OpenAI, comparando la gestión de riesgos de la IA con el desarrollo histórico de normas de seguridad contra incendios.

Altman también ha defendido una mayor colaboración entre empresas y gobiernos para supervisar sistemas de IA cada vez más capaces.

¿Por qué los centros de datos generan protestas en Estados Unidos?

La expansión acelerada de los centros de datos para inteligencia artificial se ha convertido en un tema político en Estados Unidos.

Comunidades donde se plantean nuevos proyectos han expresado preocupaciones relacionadas con consumo eléctrico, uso de agua, ruido, infraestructura y posibles aumentos en las tarifas de energía.

La reunión del G20 en Carolina del Norte también se produjo en medio de protestas y creciente oposición pública contra algunos proyectos vinculados con la infraestructura de inteligencia artificial.

Este debate adquiere mayor peso político ante las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre de 2026 en Estados Unidos.

¿Qué posición adoptaron los ministros del G20 sobre la inteligencia artificial?

Los ministros concluyeron la reunión con una declaración de consenso que reconoce que las tecnologías emergentes pueden impulsar la productividad, el crecimiento económico y nuevas oportunidades.

El documento contempla seis grandes áreas, entre ellas marcos regulatorios favorables a la innovación, capacitación tecnológica, propiedad intelectual relacionada con IA, estándares y cadenas de suministro.

También se aprobaron los llamados Principios de Carolina para Tecnologías Emergentes, que plantean invertir en investigación fundamental, facilitar la comercialización y promover una adopción confiable de nuevas tecnologías.

El debate dejó clara una coincidencia entre gobiernos y empresas sobre el enorme potencial económico de la inteligencia artificial, pero también evidenció que siguen abiertas preguntas fundamentales sobre regulación, empleo, seguridad, centros de datos y costos ambientales.

Enfoque / El Porvenir