Deslave en Nepal y China deja más de mil 270 muertos y miles de desaparecidos

El desastre provocado por el colapso de un glaciar en Nepal y China supera los mil 270 muertos, mientras miles de personas siguen desaparecidas.
Deslave en Nepal y China deja más de mil 270 muertos y miles de desaparecidos

Una semana después de que una enorme masa de hielo, rocas y agua descendiera desde el Himalaya, miles de familias continúan esperando noticias que quizá nunca lleguen.

La catástrofe registrada el 26 de agosto en la frontera entre Nepal y China ya supera los mil 270 fallecidos entre ambos países, mientras miles de personas continúan desaparecidas.

El balance más reciente disponible señala al menos 1,252 muertos en Nepal y más de 4,200 personas sin localizar. China, por su parte, reporta 21 fallecidos y 541 desaparecidos en el Tíbet.

Mientras los equipos de rescate siguen removiendo toneladas de lodo y escombros, algunas familias nepalíes han comenzado a realizar ceremonias fúnebres simbólicas por aquellos cuyos cuerpos todavía no han sido encontrados.

¿Qué provocó el desastre entre Nepal y China?

El evento comenzó durante la mañana del 26 de agosto.

Una enorme masa asociada al colapso de un glaciar en territorio nepalí provocó una avalancha de hielo y roca que posteriormente generó una violenta corriente de agua, lodo y escombros.

El flujo avanzó decenas de kilómetros por los valles y afectó comunidades, carreteras, instalaciones hidroeléctricas y el importante cruce fronterizo de Gyirong, entre Nepal y el Tíbet.

El Servicio Geológico de Estados Unidos ha señalado que el desastre probablemente fue desencadenado por una falla rápida de la ladera que involucró un glaciar dentro del Parque Nacional Langtang.

Nepal concentra la mayoría de las víctimas

La magnitud de la tragedia continúa aumentando conforme los equipos llegan a comunidades que permanecieron incomunicadas durante días.

Al 3 de septiembre, las autoridades nepalíes contabilizaban al menos:

1,252 personas fallecidas.

Más de 4,200 desaparecidas.

Miles de desplazados.

Además, aproximadamente 20 mil viviendas quedaron destruidas o inhabitables, de las cuales alrededor de 7 mil 500 fueron consideradas pérdida total.

El Gobierno de Nepal había advertido desde las primeras horas que las zonas de Rasuwa, Nuwakot, Dhading y Gorkha se encontraban entre las más afectadas y lanzó un llamado internacional para apoyar las labores de asistencia y reconstrucción.

Familias comienzan funerales sin tener un cuerpo

A medida que pasan los días, la esperanza comienza a convivir con el duelo.

En Katmandú, familiares de personas desaparecidas han realizado rituales hindúes utilizando figuras de paja para representar simbólicamente a aquellos cuyos cuerpos todavía no han sido recuperados.

Las ceremonias permiten realizar los ritos funerarios aun cuando no exista un cuerpo que cremar.

Algunas familias aseguran haber recorrido refugios, hospitales y morgues durante días sin obtener información sobre sus seres queridos.

Para ellas, despedirse simbólicamente representa una manera de comenzar el duelo en medio de una incertidumbre que continúa.

Una “pared de los desaparecidos” concentra la esperanza

La tragedia también produjo una imagen particularmente dolorosa en Katmandú.

En el Hospital Universitario de Tribhuvan, cientos de fotografías, nombres y mensajes fueron colocados en una especie de “pared de los desaparecidos”.

Familiares acuden diariamente para revisar imágenes de cuerpos no identificados o dejar información que pueda ayudar a localizar a sus seres queridos.

Las autoridades también están utilizando muestras de ADN para tratar de identificar a víctimas cuyos cuerpos quedaron irreconocibles.

Rescatistas mantienen la búsqueda en túneles

A pesar del tiempo transcurrido, las operaciones no han terminado.

Una de las mayores preocupaciones está en las centrales hidroeléctricas afectadas por la inundación.

Las autoridades calculan que alrededor de 900 personas podrían encontrarse atrapadas o desaparecidas en instalaciones relacionadas con esos proyectos, incluyendo trabajadores que se encontraban en túneles cuando ocurrió la avalancha.

El lodo y las rocas bloquearon numerosos accesos.

Los rescatistas han tenido que avanzar lentamente utilizando excavadoras y equipos especializados.

En varios puntos únicamente han recuperado cuerpos.

Pero las autoridades todavía mantienen equipos trabajando ante la posibilidad de encontrar sobrevivientes.

Más de 9 mil militares participan en las operaciones

Nepal desplegó miles de efectivos para responder a la emergencia.

Alrededor de 9 mil 300 integrantes del Ejército nepalí participan en labores de búsqueda, rescate, traslado de suministros y recuperación de cuerpos.

También han llegado especialistas internacionales, equipos de búsqueda y tecnología para apoyar las operaciones.

China e India se encuentran entre los países que han colaborado directamente con Nepal después del desastre.

China también enfrenta una emergencia en el Tíbet

La avalancha no se detuvo en la frontera.

El flujo alcanzó el puerto terrestre de Gyirong, en la Región Autónoma del Tíbet, donde destruyó infraestructura y sepultó amplias zonas.

Las autoridades chinas informaron inicialmente de 16 fallecidos y 546 desaparecidos, incluyendo cientos de ciudadanos extranjeros.

Ese balance posteriormente fue actualizado a 21 muertos y 541 desaparecidos, de acuerdo con el reporte más reciente disponible.

Las labores del lado chino también han sido complicadas debido a carreteras destruidas, lluvias y riesgo de nuevos deslizamientos.

El acceso a Gyirong sigue siendo uno de los mayores problemas

El desastre destruyó parte de la principal carretera que conecta con el cruce fronterizo.

Equipos chinos trabajan para recuperar el acceso terrestre mientras vigilan depósitos de agua y escombros formados río arriba.

Las autoridades temen que esos bloqueos naturales puedan romperse y provocar nuevas inundaciones repentinas.

Por ello, además de buscar desaparecidos, las operaciones tienen un segundo objetivo:

evitar una nueva tragedia.

Nepal se prepara para reconstruir miles de viviendas

La emergencia comienza gradualmente a transformarse en una gigantesca tarea de reconstrucción.

Las autoridades calculan que alrededor de 20 mil viviendas deberán reconstruirse o recibir reparaciones mayores.

Carreteras, escuelas, redes eléctricas y proyectos hidroeléctricos también sufrieron daños.

Miles de personas permanecen en refugios temporales y otras fueron trasladadas hacia zonas consideradas seguras.

La recuperación podría tomar años.

Miles de niños necesitan agua y servicios básicos

El impacto humanitario alcanza especialmente a las comunidades más vulnerables.

Más de 22 mil niños necesitan urgentemente acceso a agua potable y servicios sanitarios en las áreas afectadas, mientras las autoridades intentan reabrir escuelas utilizando instalaciones temporales.

La destrucción de comunidades completas ha obligado a familias a abandonar sus hogares con prácticamente ninguna pertenencia.

Nepal declara día nacional de luto

El Gobierno nepalí decidió establecer el 7 de septiembre como día nacional de duelo por las víctimas de la catástrofe.

El primer ministro Balendra Shah, quien ocupa oficialmente el cargo desde marzo de 2026, ha insistido en que el país enfrenta uno de los mayores desafíos humanitarios de su historia reciente. Su condición como jefe de Gobierno está confirmada por la Oficina del Primer Ministro de Nepal.

Shah apunta al cambio climático

El Gobierno nepalí también ha relacionado el desastre con los riesgos crecientes que enfrenta la región del Himalaya debido al calentamiento global.

La preocupación no es únicamente por este glaciar.

El aumento de las temperaturas puede provocar pérdida acelerada de hielo y aumentar la inestabilidad en las montañas.

Nepal sostiene que países con bajas emisiones históricas terminan sufriendo consecuencias especialmente graves de fenómenos relacionados con el clima.

Los glaciares del Himalaya, bajo creciente presión

La región del Himalaya y Hindu Kush concentra enormes reservas de hielo que alimentan algunos de los principales ríos de Asia.

Millones de personas dependen directa o indirectamente del agua que proviene de estas montañas.

Pero el rápido calentamiento incrementa los riesgos asociados con:

Desprendimientos de hielo.

Avalanchas de roca.

Inundaciones repentinas.

Desbordamiento de lagos glaciares.

Deslizamientos de tierra.

La tragedia de agosto volvió a poner esos riesgos en el centro de la discusión climática.

La cifra todavía puede aumentar

A pesar de haber transcurrido más de una semana, miles de personas permanecen desaparecidas.

Eso significa que el número de víctimas probablemente seguirá modificándose.

También es posible que algunos reportes de desaparición se eliminen conforme las autoridades logren ubicar personas desplazadas que habían perdido comunicación con sus familias.

Por esa razón, los balances deben considerarse provisionales.

Una tragedia que ahora entra en la etapa más dolorosa

Durante los primeros días, toda la atención estuvo puesta en encontrar sobrevivientes.

Ahora, mientras continúan las búsquedas, Nepal empieza también a identificar cuerpos, realizar funerales y reconstruir comunidades enteras.

Para miles de familias, la pregunta sigue siendo la misma:

¿dónde están sus seres queridos?

Algunas todavía esperan una llamada.

Otras ya comenzaron a encender las piras funerarias simbólicas.

Y mientras el Himalaya continúa bajo vigilancia por el riesgo de nuevos desprendimientos, Nepal y China intentan dimensionar una catástrofe cuyo saldo final todavía está lejos de conocerse.

Enfoque / El Porvenir