Estados Unidos retira a Siria de lista de países patrocinadores del terrorismo
Estados Unidos dio uno de sus pasos más importantes hacia la normalización económica de Siria desde la caída del régimen de Bashar al Asad.
El Departamento de Estado retiró oficialmente al país árabe de la lista estadounidense de Estados Patrocinadores del Terrorismo, una clasificación que Siria había mantenido durante casi cinco décadas.
La decisión fue anunciada el 24 de agosto de 2026 y forma parte de una estrategia más amplia impulsada por el gobierno de Donald Trump para reducir las sanciones que pesaban sobre la economía siria.
¿Qué significa que Siria salga de la lista?
La designación como Estado Patrocinador del Terrorismo imponía restricciones importantes sobre:
Financiamiento.
Inversión extranjera.
Exportaciones.
Operaciones bancarias.
Acceso a determinados mecanismos financieros internacionales.
Su eliminación busca disminuir el riesgo legal y financiero para empresas interesadas en hacer negocios en territorio sirio.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, sostuvo que la medida permitirá estimular nuevas inversiones y favorecer la estabilidad económica y política del país.
“La acción de hoy ayudará a fomentar inversiones adicionales en Siria”, señaló.
Siria llevaba en esa lista desde 1979
Washington había designado a Siria como Estado Patrocinador del Terrorismo desde 1979.
Durante décadas, los gobiernos estadounidenses justificaron esa clasificación por el respaldo del régimen de Bashar al Asad a organizaciones armadas como Hezbolá, además de sus relaciones con Irán y otros grupos de la región.
El escenario cambió radicalmente después de la caída de Asad en diciembre de 2024.
La nueva administración encabezada por Ahmed al-Sharaa comenzó entonces un proceso para conseguir el levantamiento de sanciones occidentales y recuperar relaciones económicas internacionales.
Trump comenzó a desmontar las sanciones en 2025
El cambio de este lunes no apareció de manera aislada.
En mayo de 2025, el Departamento del Tesoro emitió una licencia general que autorizó amplias actividades económicas anteriormente prohibidas por las sanciones estadounidenses.
El objetivo declarado fue permitir nuevas inversiones y mayor actividad del sector privado en Siria.
Washington explicó entonces que el alivio estaba condicionado a que el nuevo gobierno sirio evitara proporcionar refugio a organizaciones terroristas y protegiera a minorías religiosas y étnicas.
Estados Unidos también levanta restricciones contra HTS
La decisión incluyó otro movimiento significativo.
Estados Unidos revocó la designación de al-Nusrah Front, también conocido como Hay’at Tahrir al-Sham (HTS), como organización Specially Designated Global Terrorist.
Simultáneamente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, eliminó al grupo de su lista de personas y entidades bloqueadas.
Eso significa que HTS deja de estar sujeto a determinadas restricciones financieras bajo la normativa estadounidense contra el terrorismo global.
¿Estados Unidos acaba de sacar a HTS de su lista terrorista?
No exactamente.
Este punto requiere una distinción.
La designación de HTS como Foreign Terrorist Organization, u Organización Terrorista Extranjera, había sido revocada desde el 8 de julio de 2025.
Lo ocurrido ahora fue la eliminación de una designación distinta: Specially Designated Global Terrorist, además de su salida de la lista de sancionados de OFAC.
Por ello, no sería preciso presentar ambas decisiones como si hubieran ocurrido simultáneamente este lunes.
Del Frente al-Nusra al nuevo gobierno sirio
HTS tiene una historia especialmente controvertida.
La organización surgió a partir del Frente al-Nusra, que había sido la rama de Al Qaeda en Siria.
Posteriormente rompió públicamente sus vínculos con la organización yihadista en 2016 y atravesó diferentes procesos de reorganización.
Ahmed al-Sharaa, actual figura central de la nueva etapa política siria, había encabezado previamente esa estructura.
Su transformación de comandante insurgente a líder político ha sido uno de los elementos más observados por Estados Unidos y Europa desde la caída de Asad.
Washington no elimina todas las sanciones
La nueva política no significa que Estados Unidos haya dejado de aplicar sanciones relacionadas con Siria.
El propio Departamento del Tesoro aclaró que seguirá utilizando medidas económicas contra individuos y organizaciones vinculados con terrorismo.
De hecho, el mismo día que levantó las restricciones contra HTS, Washington sancionó a dos antiguos integrantes vinculados posteriormente con Al Qaeda y Hurras al-Din.
La señal es doble:
abrir espacio económico para el nuevo gobierno sirio, pero conservar herramientas contra individuos considerados amenazas.
¿Qué cambia para bancos y empresas?
La eliminación de las restricciones reduce parte del riesgo para instituciones que quieran realizar operaciones con Siria.
El Tesoro explicó que ciudadanos y compañías estadounidenses ya no necesitan autorización de OFAC para hacer transacciones con HTS, siempre que esas operaciones no involucren personas o entidades que continúan sancionadas.
En términos prácticos, eso puede facilitar:
Transferencias internacionales.
Inversiones privadas.
Financiamiento de proyectos.
Comercio exterior.
Reconstrucción de infraestructura.
La expectativa de Damasco es que la medida ayude a reactivar una economía profundamente dañada por más de una década de guerra.
Siria busca volver al sistema financiero mundial
Las autoridades sirias celebraron la decisión como un paso hacia la reintegración internacional.
El gobierno ha señalado durante los últimos meses que una de sus principales prioridades es reconstruir el sistema bancario y recuperar canales de inversión extranjera.
La eliminación de la etiqueta estadounidense puede resultar especialmente importante debido al peso del dólar y del sistema financiero de Estados Unidos en operaciones internacionales.
Durante años, bancos extranjeros evitaron operaciones relacionadas con Siria incluso cuando determinadas transacciones podían estar permitidas, debido al riesgo de sanciones.
Europa también había comenzado a levantar restricciones
Estados Unidos no es el único actor occidental que ha modificado su postura.
Desde 2025, diferentes gobiernos comenzaron a eliminar o flexibilizar sanciones impuestas durante el régimen de Bashar al Asad.
La Unión Europea anunció en mayo de 2025 el levantamiento de buena parte de sus sanciones económicas contra Siria.
Otros países, incluidos Reino Unido y Canadá, también avanzaron en procesos similares.
El objetivo común ha sido facilitar la reconstrucción sin abandonar completamente los mecanismos de presión sobre individuos vinculados con violaciones a derechos humanos o terrorismo.
¿Por qué Trump decidió cambiar la política hacia Siria?
La administración estadounidense argumenta que el escenario que dio origen a muchas de las sanciones dejó de existir con la salida de Asad.
Washington considera ahora que mantener toda la arquitectura de restricciones podría frenar la reconstrucción y aumentar la inestabilidad.
El Tesoro señala que la intención es dar al pueblo sirio una oportunidad para reconstruir el país y desarrollar una economía más estable.
Sin embargo, Estados Unidos advierte que continuará vigilando la conducta del nuevo gobierno.
Siria todavía enfrenta importantes riesgos
La salida de la lista no significa que Washington considere resueltos los problemas de seguridad.
El Departamento de Estado mantiene a Siria bajo una alerta de viaje de Nivel 4: No viajar, debido a riesgos de terrorismo, secuestro, violencia, delincuencia y conflicto armado.
La Embajada estadounidense en Damasco permanece además sin operaciones normales desde 2012.
Esto demuestra que la normalización económica avanza más rápido que la normalización en materia de seguridad.
Un cambio histórico después de casi cinco décadas
Durante 47 años, Siria estuvo incluida en una de las listas diplomáticas más restrictivas del gobierno estadounidense.
Su eliminación representa un cambio profundo en la relación entre Washington y Damasco.
No significa que Siria haya normalizado completamente sus relaciones con Estados Unidos.
Tampoco que todas las sanciones desaparecieron.
Pero sí elimina uno de los principales obstáculos políticos y financieros que mantenían al país parcialmente aislado del sistema económico internacional.
Después de décadas de sanciones, guerra civil y aislamiento, Washington apuesta ahora por utilizar l

