Sheinbaum reorganiza la Oficina de la Presidencia y elimina la Vocería
El Gobierno federal modificó la estructura interna que respalda las actividades de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El nuevo Reglamento Interior de la Oficina de la Presidencia de la República redefine las unidades administrativas, distribuye sus responsabilidades y establece las facultades que tendrán para dar seguimiento a las políticas públicas, la agenda presidencial y los acuerdos de la titular del Ejecutivo.
El decreto fue publicado en el Diario Oficial de la Federación y sustituye al reglamento emitido el 9 de diciembre de 2019. Su entrada en vigor quedó establecida para el día siguiente de su publicación.
¿Qué cambia en la Oficina de la Presidencia?
La nueva organización estará formada por unidades de apoyo técnico, administrativo y operativo.
Su función será proporcionar a Sheinbaum información, asesoría y elementos necesarios para desarrollar sus responsabilidades, además de supervisar el avance y la evaluación periódica de las políticas públicas.
Estas tareas no sustituirán las facultades que corresponden a las secretarías, dependencias y entidades de la Administración Pública Federal.
La reorganización pretende delimitar con mayor precisión las responsabilidades de cada área y fortalecer la coordinación alrededor de las decisiones presidenciales.
Desaparece la Vocería de la estructura presidencial
Uno de los cambios más relevantes es que la Vocería deja de aparecer como unidad administrativa dentro de la nueva estructura.
Las tareas institucionales relacionadas con información y difusión permanecerán bajo la Coordinación General de Comunicación Social.
La eliminación de la Vocería no significa que el Gobierno federal dejará de comunicar sus acciones, sino que esas responsabilidades serán concentradas o redistribuidas entre las áreas incluidas en el nuevo reglamento.
El cambio reduce la duplicidad entre una oficina dedicada a ejercer como portavoz y la coordinación responsable de la estrategia de comunicación gubernamental.
¿Cuáles son las unidades de apoyo técnico?
El reglamento contempla entre las áreas técnicas a la Jefatura de la Oficina de la Presidencia de la República y la Secretaría Particular.
También incluye:
Secretaría Técnica del Gabinete.
Coordinación General de Política y Gobierno.
Coordinación General de Comunicación Social.
Coordinación General de Programas para el Desarrollo.
Coordinación General de Asesores.
Coordinación General de Asuntos Intergubernamentales y Participación Social.
Coordinación General de Vinculación e Información.
Esta última coordinación cuenta con atribuciones específicas dentro del nuevo ordenamiento, lo que confirma su incorporación formal a la estructura presidencial.
¿Qué áreas se encargarán de la administración?
Las unidades de apoyo administrativo estarán integradas por la Secretaría Privada, la Unidad de Ayudantía y la Unidad de Administración y Finanzas.
También permanecerán la Unidad de Transparencia y la Dirección General de Atención Ciudadana.
Estas áreas deberán encargarse de recursos, servicios internos, solicitudes ciudadanas, obligaciones de transparencia y asistencia directa a la presidenta.
La reorganización busca separar las funciones políticas y técnicas de las tareas administrativas necesarias para el funcionamiento cotidiano de la Oficina de la Presidencia.
Ayudantía tendrá funciones de logística y seguimiento
La Unidad de Ayudantía tendrá la responsabilidad de apoyar de manera personal e inmediata a Sheinbaum durante sus actividades públicas y privadas.
También dará seguimiento a las instrucciones, acuerdos y encargos presidenciales, además de verificar su cumplimiento.
Entre sus responsabilidades estará la organización de la logística para los eventos en los que participe la mandataria.
Esto incluye transporte terrestre y aéreo, alojamiento, alimentación, comunicaciones, sonido, servicios médicos y demás apoyos necesarios para el desarrollo de la agenda presidencial.
¿La Ayudantía estará encargada de la seguridad de Sheinbaum?
El reglamento le asigna funciones relacionadas con la coordinación preventiva y la protección de la presidenta.
La unidad deberá mantener comunicación con autoridades de seguridad pública, protección civil, servicios médicos y cuerpos de auxilio.
El objetivo será preparar estrategias de prevención, atención y seguridad para los eventos de la titular del Ejecutivo.
Además, tendrá la responsabilidad de conducir e implementar las acciones necesarias para resguardar su integridad.
Esto no implica necesariamente la creación de un nuevo cuerpo presidencial armado, sino una función de coordinación con las instituciones responsables de la seguridad y la atención de emergencias.
La Oficina dará seguimiento a políticas públicas
La nueva estructura también tendrá como tarea aportar información para evaluar periódicamente los programas y decisiones del Gobierno federal.
El seguimiento permitirá a la presidenta conocer avances, dificultades y resultados, aunque las dependencias continuarán siendo responsables de ejecutar las políticas dentro de sus respectivas competencias.
La Oficina podrá solicitar información, coordinar reuniones y preparar análisis para facilitar la toma de decisiones.
El reglamento busca formalizar actividades que anteriormente podían distribuirse entre diversas áreas sin una delimitación suficientemente precisa.
¿Por qué se sustituyó el reglamento de 2019?
La estructura publicada en 2019 correspondía a las prioridades y al modelo de trabajo de la administración anterior.
Con la llegada de Sheinbaum, el Gobierno decidió emitir un ordenamiento completo en lugar de realizar modificaciones aisladas.
La sustitución permite adaptar las áreas de Presidencia a las necesidades de la actual administración y definir con mayor claridad sus cadenas de mando.
También actualiza nombres, competencias y mecanismos de coordinación para el seguimiento de la agenda presidencial.
¿Cuándo entra en vigor la reorganización?
El decreto establece que el nuevo Reglamento Interior entra en vigor el 5 de agosto de 2026.
A partir de esa fecha, la Oficina de la Presidencia deberá operar conforme a la nueva estructura y comenzar los ajustes administrativos necesarios.
Las unidades deberán adecuar sus funciones, recursos y procesos internos a las atribuciones previstas en el ordenamiento.
Con esta reorganización, Sheinbaum concentra las tareas de comunicación en una coordinación general y fortalece a la Ayudantía como área de asistencia, logística, seguimiento y protección presidencial.

