El gobierno de Ecuador anunció un incremento drástico en los aranceles a productos provenientes de Colombia, elevándolos al 100% a partir de mayo, en una decisión que profundiza la crisis diplomática entre ambos países.
Escalada en la disputa bilateral
La medida fue justificada por autoridades ecuatorianas tras señalar una supuesta falta de acciones concretas por parte de Colombia en materia de seguridad fronteriza.
El conflicto entre ambas naciones se ha intensificado desde febrero, cuando comenzó una serie de medidas comerciales que han derivado en una especie de guerra arancelaria.
Cruce de declaraciones entre presidentes
El presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó el incremento arancelario como una “monstruosidad”, cuestionando el impacto que tendrá en la economía y en la relación bilateral.
Además, advirtió sobre la posibilidad de que Colombia abandone la Comunidad Andina de Naciones, organismo de integración que también incluye a Perú, Bolivia y Ecuador.
Por su parte, el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa respondió que resulta difícil alcanzar acuerdos con un gobierno que, según dijo, no comparte el mismo compromiso en la lucha contra el crimen organizado.
Impacto en comercio y cooperación
Desde el inicio del conflicto, las medidas han afectado distintos sectores, incluyendo el comercio bilateral, la cooperación energética y el transporte de crudo.
Los aranceles, que inicialmente se ubicaban en 30%, subieron a 50% en marzo y ahora alcanzarán el 100%, lo que representa un golpe significativo para los intercambios comerciales entre ambos países.
Riesgo para la integración regional
La tensión también pone en entredicho la estabilidad de la Comunidad Andina, uno de los principales mecanismos de integración en Sudamérica.
Una eventual salida de Colombia del bloque podría redefinir el panorama económico regional y debilitar la cooperación entre sus miembros.

