Una nueva ola de ataques aéreos sacudió la capital libanesa, dejando al menos 182 personas fallecidas y cerca de 900 heridas, en lo que ha sido uno de los episodios más intensos desde el inicio del conflicto entre Israel y el grupo Hezbolá.
Bombardeos golpean zonas clave
Durante la jornada, múltiples explosiones se registraron en distintos puntos de Beirut, generando columnas de humo visibles en varias zonas de la ciudad. Testimonios recogidos en el lugar describen escenas de caos, con edificios colapsados y personas huyendo en medio del pánico.
Los ataques también se extendieron hacia otras regiones del país, incluyendo el sur, el este y áreas montañosas, ampliando el impacto del operativo militar.
Escalada del conflicto
El ejército israelí informó que se trató de una de sus ofensivas más amplias contra objetivos vinculados a Hezbolá desde el inicio de la guerra en la región.
Por su parte, el grupo libanés señaló que mantiene el derecho a responder, en un contexto donde las tensiones se han incrementado tras los recientes enfrentamientos ligados al conflicto con Irán.
Crisis humanitaria en aumento
Las autoridades libanesas reportaron cientos de personas heridas, mientras que organismos internacionales manifestaron su preocupación por la magnitud de los daños.
El Comité Internacional de la Cruz Roja expresó su indignación ante la pérdida de vidas y la destrucción generada, en medio de un escenario que ya ha dejado miles de víctimas y desplazados.
Reacciones internacionales
El primer ministro libanés decretó un día de duelo nacional, mientras que distintos actores internacionales han comenzado a pronunciarse sobre la situación.
Desde Estados Unidos se señaló que el acuerdo de alto el fuego con Irán no contempla a Líbano, mientras que otras voces han insistido en la necesidad de ampliar los esfuerzos diplomáticos para evitar una mayor escalada.
Infraestructura y desplazamientos
Entre los daños reportados se encuentra la destrucción de infraestructura clave, incluyendo puentes y vías de conexión importantes en el sur del país.
Además, el conflicto ha provocado el desplazamiento de más de un millón de personas, agravando la situación humanitaria en la región.

