A cuatro años de la desaparición de Debanhi Escobar, el caso permanece sin resolverse y continúa siendo uno de los más emblemáticos en México en materia de violencia contra las mujeres e impunidad.
En abril de 2026 se cumplen 48 meses de aquella madrugada en la que la joven de 18 años fue vista por última vez sobre la carretera Monterrey–Nuevo Laredo, en el municipio de Escobedo.
Su imagen, captada en medio de la oscuridad, se convirtió en un símbolo nacional y detonó una de las movilizaciones sociales más intensas en los últimos años.
De una fiesta a la desaparición
La noche del 8 de abril de 2022, Debanhi acudió a una reunión en una quinta en Escobedo junto a dos amigas.
De acuerdo con las investigaciones, sus acompañantes se retiraron antes y solicitaron un conductor por aplicación para que la llevara a su domicilio.
Horas más tarde, alrededor de las 4:00 de la madrugada del 9 de abril, el chofer la dejó sola frente al Motel Nueva Castilla, sobre la carretera. Ese momento marcaría el inicio de su desaparición.
La imagen que conmocionó a un país
Antes de retirarse, el conductor tomó una fotografía de la joven de pie sobre el asfalto.
En ella, Debanhi aparece vestida con falda y blusa blanca, en medio de la noche.
La imagen, difundida ampliamente en redes sociales, se convirtió en pieza clave de búsqueda y en un símbolo de la vulnerabilidad que enfrentan miles de mujeres en México.
Desde el 10 de abril, sus padres, Mario Escobar y Dolores Bazaldúa, encabezaron jornadas de búsqueda junto a colectivos ciudadanos.
Un hallazgo polémico tras 12 días de búsqueda
Durante casi dos semanas, autoridades realizaron operativos y cateos en la zona, incluyendo el interior del motel. Sin embargo, fue hasta el 21 de abril cuando el cuerpo de Debanhi fue localizado en una cisterna en desuso dentro del mismo lugar previamente inspeccionado.
El hallazgo generó fuertes cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades, debido a que el sitio ya había sido revisado en varias ocasiones sin resultados.
Autopsias y contradicciones
Las primeras versiones oficiales apuntaban a un accidente. No obstante, nuevos peritajes y una segunda autopsia cambiaron el rumbo del caso.
Los estudios concluyeron que Debanhi habría permanecido con vida entre tres y cinco días después de su desaparición, y que la causa de muerte fue asfixia por sofocación, descartando la hipótesis inicial.
Cuatro años sin justicia
A cuatro años de los hechos, el caso continúa abierto y bajo investigación de la Fiscalía General de la República, instancia que atrajo el expediente tras detectar inconsistencias.
Hasta abril de 2026, no se han reportado personas detenidas ni una resolución judicial definitiva.
El caso se mantiene como símbolo nacional de exigencia de justicia, mientras colectivos y familiares continúan demandando avances en las investigaciones.

