La NFL informó que no impondrá sanciones disciplinarias contra el receptor de los Kansas City Chiefs, luego de investigar señalamientos de agresión física realizados por su expareja.
En un comunicado oficial, la liga señaló que Rice “no incurrió en una conducta que viole la política de conducta personal”, tras revisar el caso.
Acusaciones y proceso legal
El caso surgió cuando Dakoda Jones, expareja del jugador, presentó una demanda en Texas en la que lo acusó de múltiples agresiones físicas.
De acuerdo con el documento legal, Rice habría incurrido en conductas como:
- Empujones y golpes
- Estrangulamiento y asfixia
- Lanzamiento de objetos
- Daños a propiedad
Las acusaciones incluyen incidentes ocurridos incluso durante el embarazo de la demandante.
Postura del jugador
El abogado de Rice, Sean Lindsey, declaró que el jugador agradece la investigación realizada por la NFL y se encuentra enfocado en la próxima temporada.
“El Sr. Rice quiere agradecer a la NFL por su exhaustiva investigación y espera con entusiasmo el inicio de la temporada 2026-27”, indicó su defensa.
Por su parte, los Chiefs no emitieron comentarios inmediatos sobre la resolución.
Antecedentes: suspensión y accidente
Este no es el primer incidente extradeportivo en la carrera del receptor.
En 2025, Rice fue sancionado por la NFL tras provocar un accidente múltiple en Dallas, donde conducía a alta velocidad. El jugador abandonó la escena antes de la llegada de las autoridades.
Posteriormente:
- Se entregó a las autoridades
- Se declaró culpable de cargos graves
- Fue condenado a 30 días de cárcel
- Recibió cinco años de libertad condicional
- Debió cubrir gastos médicos de las víctimas
Además, cumplió una suspensión de seis partidos en la temporada pasada.
Rendimiento deportivo
En el plano deportivo, Rice registró:
- 53 recepciones
- 571 yardas
- 5 touchdowns
Sin embargo, los Chiefs finalizaron con marca de 6-11, quedando fuera de los playoffs.
Un caso que genera debate
La decisión de la NFL podría generar debate público, especialmente en temas relacionados con violencia doméstica y conducta de los jugadores fuera del campo.
Aunque la liga determinó que no hubo violación a sus políticas, el proceso legal civil sigue su curso.

