Luego de una Fecha FIFA marcada por las críticas y los abucheos, el técnico de la Selección Mexicana, Javier Aguirre, optó por bajar la tensión y rechazar que exista una deuda pendiente con la afición.
El estratega evitó engancharse en la polémica, pese al descontento mostrado tanto en el Estadio Banorte como en el Soldier Field.
“No sé si hay deuda”
Aguirre fue claro al señalar que no percibe una ruptura con los seguidores del equipo, asegurando que su experiencia fuera de los estadios le muestra otra realidad.
“No sé si hay deuda con la afición. En la calle veo a la gente ilusionada, ojalá se cumpla lo que algunos esperan”, expresó.
Defiende la actitud del equipo
El técnico mexicano destacó que, más allá de los resultados, el equipo ha mostrado compromiso dentro del terreno de juego.
Para Aguirre, el esfuerzo físico y la entrega de los jugadores son aspectos que no pueden ponerse en duda.
“En actitud, energía y esfuerzo, nadie puede reprocharle nada al equipo”, aseguró.
Prefiere hablar en la cancha
El “Vasco” dejó en claro que las palabras quedan en segundo plano frente a lo que realmente importa: el desempeño en los partidos.
Consideró que los aficionados quieren ver resultados y no discursos, por lo que el equipo deberá responder con actuaciones convincentes.
Sin llamados, pero con objetivos claros
Aguirre también descartó la necesidad de hacer llamados públicos a la unidad, al considerar que ese tipo de mensajes tienen poco impacto.
El enfoque, insistió, debe estar en mejorar el funcionamiento del equipo rumbo al Mundial 2026, donde México será anfitrión.
El Tri, entre presión y expectativas
La Selección Mexicana atraviesa un momento de alta exigencia, con una afición que espera mejores resultados y un rendimiento más sólido.
Mientras tanto, el cuerpo técnico continúa afinando detalles para llegar en condiciones óptimas a la Copa del Mundo.

