El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ordenó la suspensión de la obra de una torre administrativa en este municipio, luego de la demolición de una casona ubicada en el centro de la localidad.
La decisión se tomó tras una reunión entre autoridades municipales y personal del instituto, en la que se acordó detener los trabajos mientras se realiza una audiencia para definir el futuro del proyecto.
Durante la mañana de este lunes, personal del INAH colocó los sellos de suspensión en el sitio donde se planeaba construir el edificio, el cual concentraría oficinas municipales y estatales.
El proyecto representaba una reconfiguración importante de la zona, al tratarse de una obra de carácter administrativo en el primer cuadro del municipio.
El alcalde Francisco Esquivel Garza señaló que la situación derivó de una interpretación distinta de la normativa.
“Hay una mala interpretación en la ley… vamos a revisar lo que ellos dicen y llegar a un acuerdo”, expresó.
El edil indicó que, según la revisión realizada por el municipio, el inmueble demolido no estaba identificado dentro del catálogo oficial de bienes protegidos.
Las autoridades locales no descartan realizar modificaciones para cumplir con los lineamientos del INAH, como la adecuación de la fachada o incluso acciones de restauración.
“Para continuar la construcción tenemos que llegar a un acuerdo… ver cómo se debe de hacer el proyecto”, agregó el alcalde.
El INAH cuenta con un plazo de hasta tres meses para emitir una resolución final sobre el caso, mientras que ambas partes iniciarán el proceso de diálogo para definir los siguientes pasos.

