Nuevo León.- Cuando todo apuntaba a la aprobación del Presupuesto 2026, el acuerdo en el Congreso de Nuevo León se vino abajo debido a diferencias en torno a la reforma a la Ley Electoral.
Las bancadas del PRI y el PAN habían alcanzado un consenso con diputados de Morena para sacar adelante el Paquete Fiscal, bajo el entendido de que el tema de paridad entraría en vigor hasta las elecciones de 2030. Sin embargo, algunos legisladores morenistas no estaban enterados del acuerdo, lo que provocó el rompimiento de las negociaciones.
El plan contemplaba aprobar los dictámenes rechazando vetos del Ejecutivo, así como validar la Ley de Ingresos y Egresos sin contratar deuda y con ajustes en el gasto del Gobierno estatal.
No obstante, la falta de consenso dentro de Morena volvió a estancar tanto el paquete fiscal como la posibilidad de avanzar en reformas en materia de transparencia, electoral y judicial.
El coordinador de la bancada del PAN, Carlos de la Fuente Flores, señaló las divisiones internas del partido guinda:
“Todos hemos visto cómo en muchas de las votaciones los diputados dentro de Morena tienen una diferencia hacia su interior… pareciera que es el común denominador de ese grupo legislativo”.
Por su parte, el coordinador de Morena, Mario Soto Esquer, aseguró que continuarán trabajando en el tema, aunque con mayor cautela:
“Nosotros en Morena no entramos en negociaciones que puedan afectar al bienestar de Nuevo León… los derechos no entran en una negociación”.
“Buscamos un mayor consenso, un mayor diálogo”, añadió.
Dentro de la propuesta del Presupuesto 2026 se contemplaba no contratar deuda para el Gobierno del Estado ni para Agua y Drenaje, reducir el gasto en imagen gubernamental, aumentar apoyos a personas con discapacidad, destinar recursos al transporte público y ajustar tarifas del Metro y camiones.
Tras el nuevo freno, se prevé que la Comisión de Presupuesto concluya la mesa de trabajo y lleve nuevamente el tema al Pleno, donde se requerirán al menos 28 votos para su aprobación.

