La agrupación surcoreana BTS regresó a los escenarios tras cuatro años de ausencia con un emotivo concierto desde Seúl, desatando la euforia de millones de fans en todo el mundo.
El evento, titulado BTS Comeback, se llevó a cabo en la Plaza Gwanghwamun y fue transmitido globalmente a través de Netflix, permitiendo que el esperado regreso fuera seguido en tiempo real por su base de seguidores, conocida como Army.
Un regreso histórico
Desde las primeras horas del concierto, miles de fans se congregaron en el emblemático espacio frente al Palacio Gyeongbokgung, donde los siete integrantes —Jin, Suga, J-Hope, RM, Jimin, V y Jungkook— reaparecieron en escena vestidos en blanco y negro.
El show arrancó con temas de su nuevo álbum Arirang, como “Body to Body”, “Holligan” y “2.0”, marcando el inicio de una nueva etapa para la agrupación.
Emoción y conexión con el Army
Durante el concierto, los integrantes expresaron su emoción por reencontrarse con su público.
“Gracias por esperar”, dijo Jungkook, mientras que RM agradeció el apoyo global y destacó la importancia de este regreso.
Las icónicas Army Bomb iluminaron la plaza, mientras los fans coreaban cada canción, generando un ambiente lleno de energía y nostalgia.
Nuevos temas y grandes éxitos
El espectáculo combinó canciones inéditas como “Aliens” y “Swim” con éxitos mundiales como:
- “Butter”
- “MIC Drop”
- “Dynamite”
- “Mikrokosmos”
La presentación cerró con este último tema, en un momento cargado de simbolismo que marcó el inicio de una nueva era para la banda.
El regreso que marca al K-Pop
Con este comeback, BTS no solo reafirma su dominio global, sino que también impulsa nuevamente al K-Pop como uno de los géneros más influyentes en la industria musical internacional.

