El Gobierno de El Salvador presentó una iniciativa para reformar la legislación vigente y castigar el delito de feminicidio con prisión perpetua, en un intento por endurecer las sanciones contra la violencia extrema hacia las mujeres. La propuesta fue enviada a la Asamblea Legislativa por el presidente de la República a través del ministro de Seguridad Pública y Justicia.
La iniciativa contempla modificaciones a los artículos 45 y 46 de la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres (LEIV), con el objetivo de armonizar esta normativa con los cambios constitucionales en materia penal que se discuten actualmente en el país.
Reforma dependerá de cambios constitucionales
La entrada en vigor de esta medida dependerá de que los diputados aprueben una reforma constitucional que permita incorporar la prisión perpetua como sanción máxima. De concretarse, la legislación secundaria deberá ser avalada por la Asamblea Legislativa para establecer formalmente este castigo en casos de feminicidio.
De acuerdo con el texto en análisis, tanto el feminicidio simple como el agravado serían sancionados con cadena perpetua, eliminando las penas actuales que van de 20 a 35 años de prisión, y de 30 a 50 años en su modalidad agravada.
Avanza discusión en la Asamblea Legislativa
La propuesta forma parte de un paquete de reformas más amplio que incluye la introducción de la prisión perpetua para delitos como terrorismo, homicidio agravado y violación. Durante una sesión reciente de la Comisión Política Legislativa, se dio entrada formal a estas modificaciones para su análisis.
El objetivo, según el Gobierno salvadoreño, es fortalecer el marco legal y responder con mayor severidad a delitos considerados de alto impacto social.
Violencia contra mujeres persiste en El Salvador
De acuerdo con datos de la Organización de Mujeres por la Paz (ORMUSA), durante 2025 se registraron 26 casos de feminicidios, muertes violentas y suicidios feminicidas en El Salvador.
Del total, 13 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas, lo que evidencia la persistencia de la violencia en el ámbito doméstico. Además, el 46% de los casos correspondió a muertes violentas, mientras que un 4% fue clasificado como suicidio feminicida.
En cuanto a los métodos, el 36.6% de los crímenes involucró armas blancas, seguido por armas de fuego con un 30.7%. También se reportaron casos con estrangulación, golpes y envenenamiento.
Concentración de casos y llamados a reforzar medidas
Los departamentos de San Salvador, La Libertad y Usulután concentraron el 54% de los casos registrados, siendo las zonas con mayor incidencia de este tipo de violencia.
Organizaciones civiles han señalado la importancia de fortalecer tanto las medidas legales como las políticas de prevención, atención y seguimiento, para combatir de manera integral la violencia contra las mujeres.
La discusión de esta reforma marca un paso relevante en el debate sobre justicia y protección de los derechos de las mujeres en El Salvador, en un contexto donde la violencia de género continúa siendo un problema persistente.

