La Nueva División Ambiental, en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León, la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente y Fuerza Civil, llevó a cabo una diligencia tras una denuncia ciudadana por un caso de presunto maltrato animal en el municipio de Guadalupe.
El titular de la dependencia estatal, Raúl Lozano Caballero, subrayó que este tipo de acciones reflejan el compromiso de las autoridades para atender de forma inmediata los reportes ciudadanos.
“En el Nuevo Nuevo León no hay lugar para el maltrato animal. Este caso demuestra la importancia de actuar con prontitud y de trabajar de manera coordinada”, señaló.
De acuerdo con la información oficial, los hechos fueron reportados luego de que un perro doméstico fuera presuntamente agredido en la vía pública el pasado 8 de marzo. Tras la denuncia, el 10 de marzo personal de la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente, en conjunto con Fuerza Civil, acudió al sitio para verificar la situación.
Durante la intervención, las autoridades localizaron a un canino macho de aproximadamente 13 años, de color blanco con manchas café claro, que presentaba lesiones visibles. El animal fue resguardado y trasladado al Centro Estatal de Atención Animal para su valoración médica, y posteriormente canalizado a una clínica veterinaria privada donde recibe atención especializada.
Como parte del seguimiento legal, la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente presentó una querella ante la Fiscalía General de Justicia del Estado, con el objetivo de que se realicen las investigaciones correspondientes y se determinen responsabilidades.
Finalmente, la División Ambiental exhortó a la ciudadanía a reportar cualquier caso de maltrato animal o afectaciones al medio ambiente a través del número 070, destacando que la participación ciudadana es clave para actuar de manera oportuna.

