La tensión militar en Medio Oriente aumentó luego de que Estados Unidos confirmara la destrucción de varias embarcaciones iraníes cerca del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio energético mundial.
De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las fuerzas estadounidenses neutralizaron 16 buques minadores iraníes el 10 de marzo, después de detectar indicios de que Irán estaba colocando explosivos submarinos en el paso marítimo.
El estrecho de Ormuz es un punto crítico del transporte global de energía, ya que por esta vía circula cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo.
Trump lanza advertencia a Irán
En medio de la escalada del conflicto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al gobierno iraní.
El mandatario afirmó que, si Teherán continúa con la instalación de minas en la zona o intenta bloquear el tránsito marítimo, enfrentará “consecuencias militares severas”.
A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses actuarán de manera inmediata si detectan nuevas amenazas en la zona.
Ataques y explosiones en Teherán
Mientras tanto, explosiones sacudieron la capital iraní, Teherán, luego de que se intensificaran los ataques contra objetivos vinculados al gobierno iraní.
El ejército de Israel confirmó el inicio de una nueva ofensiva aérea contra instalaciones del régimen iraní, como parte de las operaciones conjuntas que mantiene con Estados Unidos desde hace más de una semana.
Las detonaciones se escucharon en distintos puntos de la ciudad y fueron seguidas por nuevos bombardeos.
Irán rechaza un alto al fuego
Las autoridades iraníes rechazaron cualquier posibilidad de detener las hostilidades.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bager Qalibaf, declaró que los ataques deberán tener una respuesta y pidió que la comunidad internacional condene lo que calificó como una “agresión israelí-estadounidense”.
Desde que comenzó la confrontación, Irán ha lanzado misiles y drones contra Israel y contra países del Golfo Pérsico que albergan bases militares estadounidenses.
Impacto en mercados y energía
La escalada militar también ha generado preocupación en los mercados energéticos internacionales.
Aunque el riesgo para el suministro global sigue presente, los precios del petróleo registraron una caída temporal debido a expectativas de que el conflicto pueda disminuir su intensidad.
Sin embargo, varias instalaciones energéticas en la región permanecen bajo amenaza. Una de ellas es la refinería de Ruwais, en Emiratos Árabes Unidos, considerada una de las más grandes del mundo, que suspendió operaciones tras un ataque con dron en la zona.
Crece la tensión regional
La crisis también ha provocado incidentes en otros países del Golfo.
Autoridades de Arabia Saudita y Kuwait informaron haber interceptado drones en su territorio, mientras que explosiones fueron reportadas en Manama, capital de Baréin.
En Irán, la situación también afecta la vida cotidiana. Escuelas y comercios han cerrado en varias zonas de Teherán y el gobierno anunció la detención de 30 personas acusadas de espionaje.

