El delantero Nicolás Ibáñez se convirtió en una de las historias más llamativas del fútbol regio en las últimas semanas. En menos de un mes, el atacante logró marcarle tanto a Tigres como a Rayados, los dos equipos más importantes de Monterrey.
El primer golpe llegó el 15 de febrero, durante la Jornada 6 del Clausura 2026, cuando el delantero logró anotar frente a Tigres, equipo en el que jugó anteriormente y festejó de manera efusiva a pesar de que hace poco aún era jugador de los felinos.
Ahora volvió a aparecer en un escenario internacional. En el partido de ida de los Octavos de Final de la Concacaf Champions Cup, Ibáñez marcó al minuto 90 el gol que selló la victoria 3-2 de Cruz Azul sobre Rayados en el Estadio BBVA.
La anotación tuvo un detalle particular, ya que en ese momento Monterrey no tenía a su portero titular en la cancha, luego de la expulsión de Santiago Mele, por lo que Stefan Medina tuvo que colocarse bajo los tres postes cuando llegó el disparo del delantero.
Un recuerdo que sigue dividiendo a la afición de Tigres
El nombre de Ibáñez todavía genera debate entre los aficionados de Tigres.
Un sector de la afición aún lo recuerda con cariño y considera que no tuvo las oportunidades suficientes para demostrar su capacidad goleadora durante su etapa con el club.
Sin embargo, otros seguidores tienen una postura distinta y aseguran que sí contó con minutos importantes, pero que en momentos decisivos no logró responder.
Uno de los recuerdos más marcados es la Final del Apertura 2025 ante Toluca, cuando el delantero falló el primer penal de la tanda, una acción que para muchos terminó pesando en el resultado del campeonato.
Hoy, con goles ante Tigres y Rayados, Nicolás Ibáñez vuelve a aparecer en la conversación del fútbol regio, esta vez como protagonista desde el lado rival.

