A más de una semana del inicio de la guerra en Medio Oriente, el régimen iraní afirmó haber atacado bases estadounidenses en Kuwait y Bahréin durante la madrugada del domingo.
Según reportes oficiales, los bombardeos provocaron incendios en infraestructuras clave y aumentaron la tensión en la región.
Países del Golfo Pérsico denunciaron que estos ataques representan una nueva escalada de violencia en el conflicto.
Israel intensifica ofensiva en Líbano e Irán
Mientras tanto, el Ejército de Israel intensificó sus operaciones militares en la región.
Las fuerzas israelíes informaron sobre un “ataque preciso” en Beirut, dirigido contra altos mandos de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní.
Además, Israel aseguró haber atacado depósitos de combustible en Teherán utilizados para operaciones militares.
Las Fuerzas de Defensa de Israel también informaron ataques contra aviones de combate F-14 en el aeropuerto de Isfahán, así como contra sistemas de defensa aérea.
Países del Golfo condenan los ataques de Irán
El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) criticó los bombardeos iraníes contra Kuwait y Bahréin.
Su secretario general, Jasem Mohamed Albudaiwi, condenó los ataques y afirmó que representan un intento de desestabilizar la seguridad regional.
El organismo calificó los bombardeos contra infraestructura vital como una violación de las normas internacionales.
EE.UU. descarta atacar infraestructura energética iraní
En medio de la escalada, Estados Unidos aseguró que no planea atacar la infraestructura energética iraní.
El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, señaló que las interrupciones en el suministro global de petróleo y gas podrían durar solo algunas semanas en el peor escenario.
No obstante, ataques previos contra depósitos petroleros en Teherán provocaron grandes incendios en la capital iraní.
Continúan ataques con misiles y drones en la región
El conflicto también dejó heridos en Israel tras nuevos ataques con misiles iraníes.
Además, varios países de la región reportaron impactos de drones y misiles, mientras defensas aéreas intentaban interceptar proyectiles.
Autoridades internacionales advirtieron que la guerra podría extenderse a otros países del Golfo, aumentando el riesgo para la seguridad global.

