Monterrey, N.L.- La violencia contra las mujeres en Nuevo León no es un fenómeno reciente.
Los registros históricos señalan que el primer caso documentado de asesinato de una mujer en la región ocurrió incluso desde la época de la fundación de Monterrey.
El primer “Feminicidio”
Las crónicas coloniales relatan que Diego de Montemayor asesinó a su esposa Juana Porcallo, tras descubrir que mantenía una relación con Alberto del Canto.
Aunque en aquel tiempo no existía el término feminicidio, el crimen quedó registrado como uno de los primeros hechos de violencia extrema contra una mujer en la historia del estado.
Con el paso de los siglos, la violencia de género ha continuado dejando víctimas y casos que han marcado profundamente a la sociedad nuevoleonesa.
Caso María Fernanda
Uno de los más recordados es el de María Fernanda Contreras, quien desapareció en abril de 2022 después de acudir a ver un automóvil que pretendía comprar.
Días después fue localizada sin vida en el municipio de Apodaca, un caso que generó indignación por la demora inicial en su búsqueda.
Caso Debanhi
Otro caso que conmocionó al país fue el de Debanhi Escobar, cuya fotografía sola a un costado de la carretera a Laredo se volvió viral y se convirtió en símbolo de la lucha contra la violencia hacia las mujeres.
La joven fue localizada 13 días después dentro de una cisterna en un motel del municipio de Escobedo.
Caso Yolanda
También permanece en la memoria colectiva el caso de Yolanda Martínez, quien salió de su casa para buscar trabajo y nunca regresó.
Durante meses, su familia insistió en que no se trataba de una ausencia voluntaria, hasta que finalmente fue encontrada sin vida.
Caso Brithany
El caso más reciente es el de la adolescente Brithany Naomi, de 15 años, quien fue localizada sin vida en un baldío de Ciudad Solidaridad, en Monterrey.
Sigue la lucha
Cada uno de estos nombres representa una historia, una familia y una lucha que continúa vigente.
En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, familiares de víctimas y colectivos recuerdan que no se trata únicamente de cifras o estadísticas, sino de vidas arrebatadas por la violencia y por las que cada año se exige justicia.

