El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, se negó a descartar el despliegue de tropas terrestres en Irán y aseguró que las fuerzas estadounidenses han establecido una “superioridad aérea local” en el marco del conflicto que se intensificó el fin de semana.
Durante una conferencia de prensa, Hegseth evitó confirmar si ya existen operaciones especiales en territorio iraní. “Iremos tan lejos como necesitemos ir”, declaró, subrayando que no revelarán límites tácticos ni estratégicos.
El funcionario defendió la estrategia militar impulsada por el presidente Donald Trump, asegurando que esta ofensiva no será una guerra prolongada como Irak o Afganistán, a las que calificó como esfuerzos fallidos de construcción nacional.
“Superioridad aérea local”
Junto a Hegseth, el general Dan Caine, máximo oficial militar estadounidense, confirmó que la campaña aérea incluyó bombarderos B-2 con proyectiles de 2 mil libras y permitió neutralizar defensas iraníes.
“El establecimiento de una superioridad aérea local mejorará la protección de nuestras fuerzas y permitirá continuar las operaciones”, afirmó.
Sin embargo, el dominio aéreo no ha impedido represalias iraníes en la región. La empresa estatal QatarEnergy anunció la suspensión total de su producción de gas natural licuado tras ataques contra instalaciones clave, lo que elevó los precios del combustible en Europa hasta 40%.
También se reportaron impactos en la refinería saudí de Ras Tanura y en un petrolero en el Mar de Omán.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que Kuwait derribó por error tres aviones F-15E estadounidenses durante un enfrentamiento con drones iraníes. Los seis tripulantes lograron eyectarse con vida.
Respuesta de Irán y tensión internacional
Desde Teherán, el secretario de Seguridad Nacional iraní, Alí Larijani, advirtió que Irán está preparado para una guerra prolongada y rechazó la estimación de una campaña breve.
El saldo humano continúa en aumento. La Media Luna Roja iraní reporta al menos 555 muertos en Irán desde el sábado, mientras que en Israel se han confirmado 11 fallecidos por ataques con misiles. El Pentágono informó además la muerte de cuatro militares estadounidenses.
En el plano diplomático, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, acusó a Washington y Tel Aviv de escalar deliberadamente el conflicto, mientras que el secretario de Estado Marco Rubio se prepara para defender la estrategia ante el Congreso estadounidense.
El conflicto entra así en una fase de alta volatilidad, con impacto militar, energético y geopolítico a escala global.

