El próximo martes 3 de marzo será una jornada clave para el canciller Alberto van Klaveren y el ministro de Transportes y Telecomunicaciones Juan Carlos Muñoz, quienes deberán comparecer ante sesiones especiales convocadas por las Comisiones de Relaciones Exteriores del Senado y de la Cámara de Diputados.
El objetivo es entregar antecedentes sobre el impasse diplomático entre Chile y Estados Unidos, luego de que el gobierno norteamericano revocara las visas a tres funcionarios de la administración del presidente Gabriel Boric, vinculados al proyecto de cable submarino Chile-China Express.
Proyecto bajo escrutinio internacional
La iniciativa busca conectar directamente Valparaíso con Hong Kong mediante un cable submarino de fibra óptica de 19.873 kilómetros, con participación de la empresa China Mobile International (CMI). Sin embargo, el proyecto ha generado inquietud en Estados Unidos por sus implicancias estratégicas y geopolíticas.
El senador Iván Moreira (UDI) sostuvo que “para el país es muy importante conocer la verdad sobre toda esta polémica que se ha generado con el cable submarino chino”, argumentando que se trata de un tema sensible que ha impactado las relaciones diplomáticas con Washington.
Revocación de visas y tensión diplomática
La suspensión de las visas por parte del Departamento de Estado estadounidense desató una serie de declaraciones cruzadas entre el gobierno chileno y el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, quien incluso puso en duda la continuidad del programa Visa Waiver.
Desde el Ejecutivo señalaron que el presidente Boric decidió suspender el avance del proyecto tras recibir una alerta del embajador norteamericano sobre sus eventuales implicancias estratégicas. La advertencia se habría producido en una reunión calificada como “tensa” entre el diplomático y el ministro Muñoz, uno de los funcionarios a quienes se les revocó la visa.
Decreto firmado y posterior revocación
De acuerdo con información publicada por El Mercurio, el pasado 27 de enero el ministro Muñoz firmó digitalmente el decreto que autorizaba a China Mobile International a “instalar, operar y explotar” el cable por 30 años.
No obstante, el documento fue revocado apenas dos días después, tras una solicitud del jefe de gabinete de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, Guillermo Petersen, argumentando “razones de error técnico o en su tipeo”.
Desde el Ministerio de Transportes explicaron que, ante la alerta recibida desde la embajada estadounidense, se optó por revisar en detalle los nuevos antecedentes antes de continuar con la tramitación.
Decisión quedará en manos del próximo gobierno
Desde La Moneda indicaron que el presidente Boric estuvo de acuerdo en no avanzar en la aprobación del permiso hasta contar con mayor información. Posteriormente, el mandatario señaló a través de su cuenta en X que el proyecto Chile-China Express continúa en evaluación y que su eventual aprobación dependerá de la administración entrante de José Antonio Kast.
El caso ha abierto un nuevo capítulo en la relación entre Chile y Estados Unidos, en un contexto internacional marcado por la competencia tecnológica y geopolítica entre Washington y Beijing, y pone en el centro del debate la estrategia de conectividad digital del país sudamericano.

