El Movimiento 23 de Marzo (M23), activo en el este de la República Democrática del Congo, informó que dejó en libertad a 40 menores y cerca de 100 mujeres, además de poner a disposición 230 soldados heridos de las Fuerzas Armadas congoleñas (FARDC).
El anuncio se produjo después de la visita a Goma de Hadja Lahbib, comisaria de la Unión Europea para la Gestión de Crisis.
Según el grupo armado, los menores y mujeres habían sido reclutados por las FARDC y quedaron bajo su control tras enfrentamientos en la región.
Prometen cooperación humanitaria
El coordinador político del movimiento, Corneille Nangaa Yobeluo, aseguró que mantendrán una “colaboración efectiva” con organizaciones humanitarias en las zonas bajo su control y facilitarán mecanismos migratorios para la población.
Los rebeldes afirmaron que han reforzado la seguridad en territorios ocupados, cerrado campamentos de desplazados internos —excepto en Uvira— y promovido el retorno de más de 1.2 millones de personas a sus comunidades en los alrededores de Goma.
También señalaron que eliminaron retenes instalados por milicias progubernamentales y por las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR).
Llamado a corredores humanitarios
Durante su visita, Hadja Lahbib instó al M23 a habilitar corredores humanitarios para permitir la entrada de ayuda a millones de civiles afectados por la violencia.
La funcionaria también sostuvo un encuentro en Kinshasa con el presidente Félix Tshisekedi, a quien anunció un paquete de asistencia por 81.2 millones de euros para 2026, considerado un nivel récord para la región de los Grandes Lagos.
Conflicto persistente en el este del Congo
La violencia en el este del Congo se intensificó en diciembre tras la captura de Uvira por el M23, grupo que cuenta con respaldo de Ruanda según diversas acusaciones internacionales.
Pese a acuerdos de alto el fuego impulsados en Washington y Catar, ambas partes se señalan mutuamente por incumplimientos.
Desde 1998, esta región rica en minerales enfrenta un conflicto prolongado entre grupos armados y fuerzas gubernamentales, aun con la presencia de la misión de paz de la ONU, Monusco.

