Aunque Tigres aseguró su pase a los octavos de final de la Concacaf Champions Cup con una contundente victoria sobre el Forge FC, una escena inesperada marcó la noche en el Estadio Universitario: Juan Francisco Brunetta abandonó el campo entre lágrimas tras ser sustituido.
El mediocampista argentino vivió un momento de alta carga emocional que contrastó con el resultado positivo del equipo felino, dejando imágenes que generaron preocupación entre aficionados y analistas.
Una noche complicada para Brunetta
El futbolista recibió la oportunidad de iniciar como titular por decisión del técnico Guido Pizarro, en busca de retomar su mejor nivel y responder a la confianza del cuerpo técnico. Sin embargo, su rendimiento estuvo por debajo de lo esperado y nunca logró pesar en el desarrollo del encuentro.
Al minuto 62, el estratega realizó ajustes en su esquema y ordenó su salida del terreno de juego. Apenas tomó asiento en el banquillo, el dorsal 11 no pudo contener la frustración: se cubrió el rostro y rompió en llanto, evidenciando el difícil momento que atraviesa.
Frustración por su nivel
Hasta el momento, Brunetta no ha dado declaraciones públicas sobre lo sucedido, aunque el episodio apunta a un sentimiento de impotencia por no alcanzar el rendimiento que lo llevó a destacar en torneos anteriores del futbol mexicano.
Su reacción dejó claro el nivel de exigencia personal del jugador y la presión que enfrenta en su proceso de adaptación y consolidación con el conjunto universitario.
Tigres respalda al jugador
Dentro del plantel auriazul existe confianza en que esta situación represente un punto de inflexión para el argentino, quien es considerado una pieza clave por su talento y capacidad ofensiva.
Mientras Tigres continúa su camino en el torneo internacional, el club también tendrá como reto recuperar anímicamente a uno de sus futbolistas más importantes de cara a los próximos compromisos.

