Las referencias culturales del show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl LX

El artista puertorriqueño llevó al escenario del Super Bowl una narrativa visual sobre la vida cotidiana y la identidad latinoamericana.
Las referencias culturales del show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl LX

El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX estuvo encabezado por Bad Bunny, quien transformó el campo del Levi’s Stadium, en Santa Clara, durante el partido entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks.

Alrededor de las 19:20 horas, el intérprete inició su presentación con “Tití me preguntó”, en una escenografía que simuló un sembradío, marcando el inicio de un recorrido visual y musical centrado en la vida cotidiana de América Latina. Desde ese momento, el show integró coreografías, símbolos y escenas reconocibles para millones de espectadores.

El espectáculo incluyó colaboraciones internacionales con Lady Gaga, Ricky Martin, Cardi B y Karol G, además de apariciones especiales de Jessica Alba, Pedro Pascal, Alix Earle y Young Miko, lo que amplió el impacto del evento en redes sociales.


Referencias culturales del show

Uno de los elementos centrales fue “La Casita”, escenografía recurrente en los conciertos de Bad Bunny, que recreó una reunión en el patio de una casa puertorriqueña, con referencias a celebraciones familiares y a la convivencia cotidiana en la isla.

Otro momento simbólico se dio cuando el artista interpretó un segmento sobre un poste de electricidad con cables visibles, escena interpretada como una referencia a LUMA Energy, empresa responsable del sistema eléctrico en Puerto Rico, y a los apagones que persisten desde el huracán María.

Durante el espectáculo apareció Víctor Villa, propietario de Villa’s Tacos en Los Ángeles e hijo de migrantes michoacanos, en una escena que mostró la preparación de tacos y aludió a la cultura popular mexicana.

El boxeo también tuvo presencia con la participación del boxeador mexicoamericano Emiliano Vargas, hijo de Fernando Vargas, quien acompañó a Bad Bunny junto al puertorriqueño Xander Zayas, representando la herencia mexicana y caribeña dentro del evento.

Uno de los momentos más comentados fue la imagen de un niño dormido sobre tres sillas, una referencia a escenas comunes en reuniones familiares latinoamericanas. El show también incluyó una boda legal, con música y pastel, elementos característicos de celebraciones en la región.

La escenografía presentó además un local llamado La Marqueta, en alusión al mercado hispano-latino de Nueva York, como símbolo de la presencia y permanencia de la cultura latina en Estados Unidos.

Los bailarines utilizaron la pava, sombrero tradicional del campesinado puertorriqueño, para recrear la figura del jíbaro, asociada a la identidad rural de la isla. A esto se sumaron representaciones de oficios cotidianos en Latinoamérica, como puestos de raspados, barberías y locales de uñas.

Alejandro González

Reportero enfocado en temas de seguridad en Nuevo León, con experiencia en medios digitales e impresos. Ha cubierto áreas como espectáculos y cultura, combinando su labor periodística con una fuerte pasión por el marketing digital y la innovación en estrategias para llegar a nuevas audiencias.