La animación tradicional en México sigue vigente. Lejos de depender de la Inteligencia Artificial, la película Bem y yo apuesta por el trazo artesanal en 2D y por un mensaje centrado en la solidaridad y la empatía.
El filme, que llegará a salas el próximo 30 de abril bajo el sello de Cinépolis Distribución, es dirigido por Leopoldo Aguilar, realizador de títulos como Isla Calaca y Escuela de miedo.
“Bem y yo” ya tuvo una función especial en el Festival Internacional de Cine de Morelia, donde comenzó su recorrido previo al estreno comercial. La historia sigue a una niña que, tras perder a sus padres, vive con su tío y encuentra compañía en un lémur que escapa del Mercado de Sonora, en la Ciudad de México.
“El lémur le ayuda a ella a transitar el duelo, y ella intenta rescatarlo cuando es capturado por contrabandistas”, explicó el productor José Nacif, quien destacó el enfoque emocional del proyecto.
La película no recurre al llamado star talent en el doblaje. En su lugar, el elenco está conformado por voces especializadas como Zöe Ivanna Mora, Mateo y Monserrat Mendoza, Magda Giner y Yolanda Vidal. “Es una película pequeña de animación 2D, pero lograron terminarla en tiempo y forma, lo cual es de reconocerse”, añadió Nacif.
El guion fue escrito por Dariel Pérez, mientras que la producción recae en Espíritu Santo Cine, con apoyo de Filmadora Nacional.
En los últimos años, la animación mexicana ha tenido presencia limitada en cines. Un rescate de huevitos fue la más reciente en llegar a salas, con 900 mil asistentes en 2021, mientras que otras producciones optaron por el streaming. En promedio, México produce solo dos películas animadas al año, de acuerdo con cifras oficiales.
Desde 2021, el IMCINE impulsa convocatorias específicas para fortalecer este género, buscando darle mayor visibilidad y continuidad dentro de la industria nacional.

