El propietario del Club América, Emilio Azcárraga Jean, defendió la política de fichajes del equipo y subrayó que no cualquier jugador está preparado para soportar la presión que implica vestir la camiseta azulcrema, al asegurar que en la institución se necesita una “madurez mental brutal”.
Las declaraciones surgieron en un contexto simbólico para el club, luego de que Álvaro Fidalgo fuera despedido como referente del equipo, mientras que Allan Saint‑Maximin salió del club sin dejar huella, situación que avivó la conversación sobre los refuerzos que no lograron consolidarse.
Estabilidad en fichajes
Azcárraga Jean destacó que el América ha mantenido más de una década de estabilidad en su gestión deportiva, pese a que algunos refuerzos no han funcionado como se esperaba.
“Es un trabajo muy difícil y a veces ingrato, porque la gente recuerda más los fichajes que no resultaron, cuando llevamos 10 o 12 años bastante estables”, señaló.
El directivo reconoció que han llegado jugadores de gran nivel, pero también otros que no lograron adaptarse al entorno competitivo del club.
La exigencia de jugar en América
Para Azcárraga, el reto no es solo futbolístico, sino mental. Explicó que la presión de la afición y de la historia del club exige un perfil muy específico.
“No basta con la calidad. En esta institución debes tener una madurez mental brutal”, enfatizó, en un mensaje que muchos interpretaron como una referencia indirecta a casos recientes.
Crítica sí, violencia no
Finalmente, el dueño del club fue claro al marcar límites en la exigencia hacia jugadores y directiva. Aunque aceptó la crítica como parte del fútbol, rechazó los excesos.
“No comparto cuando la crítica se vuelve violenta. La crítica es buena y necesaria para nosotros”, concluyó.

