El alcalde de General Escobedo, Andrés Mijes Llovera, afirmó que la fiscalización del gasto público es el camino para gobernar con orden, honestidad y sentido moral, al señalar que la supervisión del uso de los recursos fortalece la transformación y genera confianza social.
Durante su participación en la Mesa de Diálogo “La Fiscalización en México: Cuidar el dinero del pueblo”, Mijes sostuvo que la fiscalización, cuando se aplica de manera correcta, no debe entenderse como un mecanismo de persecución ni de desconfianza, sino como una herramienta que brinda certeza, orden y responsabilidad ética en el ejercicio del poder.
Foro analiza fiscalización y ética administrativa
En el encuentro participaron el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar; el auditor superior del estado, Alejandro Reynoso Gil; el presidente de México Justo, Juan Carlos Pérez Góngora; y la diputada local Grecia Benavides Flores.
Durante la mesa se analizó la importancia de consolidar una ética administrativa transparente que tenga un impacto directo en las comunidades y fortalezca la rendición de cuentas en los distintos niveles de gobierno.
Fiscalización y tipo de gobierno
Mijes subrayó que hablar de fiscalización y rendición de cuentas es hablar del tipo de gobierno que se busca para Nuevo León y para México, así como del sentido moral con el que deben conducirse las autoridades.
Indicó que, como parte del enfoque impulsado a nivel nacional, la transformación debe ordenarse, fiscalizarse y consolidarse mediante reglas claras, al considerar que la supervisión del gasto público es un componente esencial del proceso.
Señaló que solo a través de este esquema es posible que el crecimiento económico se traduzca en empleo, que la recaudación se refleje en servicios públicos y que la confianza ciudadana se convierta en un futuro más sólido.
Supervisión como base de la transformación
El alcalde de Escobedo afirmó que la transformación no se sostiene únicamente con voluntad política, sino con un andamiaje económico, administrativo e institucional capaz de convertir un proyecto de nación en un gobierno funcional.
Añadió que un gobierno que se deja fiscalizar reconoce que el dinero público pertenece a la ciudadanía y que el ejercicio del poder solo se justifica cuando se realiza con límites, reglas y transparencia.
Para Mijes, no existe transformación que avance sin una supervisión efectiva, ya que esta marca la frontera entre gobernar para servir o hacerlo para beneficio propio.
Experiencia financiera en Escobedo
Finalmente, el edil señaló que en Escobedo el orden en las finanzas, el fortalecimiento de los controles y la modernización administrativa no frenaron el desarrollo municipal, sino que lo aceleraron y sentaron bases más firmes para el crecimiento a mediano y largo plazo.

