Visiblemente agotado y con dificultad para hablar, Miguel Bosé reapareció en un escenario de la Ciudad de México, generando preocupación entre seguidores y asistentes. En los últimos años, el cantante español ha enfrentado problemas de voz derivados de una sinusitis crónica, además de situaciones personales complejas, como el robo a su casa en México en 2023.
El intérprete acudió al Teatro de los Insurgentes en calidad de padrino durante la develación de la placa por las 100 representaciones del musical El fantasma de la ópera. Durante su intervención, Bosé habló de forma pausada, arrastrando algunas palabras y mostrando el esfuerzo que le implicaba dirigirse al público.
Un mensaje cargado de emoción
Durante su breve discurso, el cantautor recordó la primera vez que vio la obra y subrayó la relevancia histórica de esta puesta en escena.
“Yo vi esta obra hace años, si no mal recuerdo. Este año, en octubre, se cumplirán 40 años de su estreno”, señaló.
Conmovido y visiblemente emocionado, Bosé agradeció al productor Claudio Carrera y compartió el vínculo personal que lo une al recinto teatral.
“Por la amistad con Claudio y por la historia tan grande que este teatro tiene en mi vida, aquí estoy”, expresó.
Esfuerzo evidente y retiro inmediato
A pesar del cansancio, Miguel Bosé felicitó a la producción y al equipo artístico del musical, actualmente en temporada 2025, deseándoles un largo recorrido en cartelera.
“Seguramente esta obra pasará a la historia de este teatro y del teatro en México. Gracias por estar aquí, gracias a tu compañía y que sean mil representaciones”, añadió.
Al concluir su participación, el cantante se retiró rápidamente del escenario, se dirigió a su vehículo y evitó cualquier contacto con la prensa o el público, evidenciando el desgaste físico tras el evento.
Expectativa por sus conciertos en el Auditorio Nacional
El intérprete de “Amante bandido” tiene programado su reencuentro con el público mexicano los próximos 15 y 16 de mayo en el Auditorio Nacional. No obstante, su reciente aparición dejó en claro que sus problemas de salud y de voz persisten, mostrando una energía más apagada en comparación con la que lo caracterizó durante gran parte de su carrera.
La reaparición de Miguel Bosé ha reavivado la expectativa, pero también la inquietud, sobre su estado físico de cara a sus próximos conciertos en México.

