La elección del artista principal para el espectáculo de medio tiempo de la NFL generó un fuerte rechazo en sectores conservadores de Estados Unidos, quienes interpretaron la decisión como un alejamiento de las raíces culturales anglosajonas históricamente asociadas al evento deportivo más importante del país.
Como respuesta directa, surgió el All American Halftime Show, una propuesta alternativa que se presenta como un contrapeso cultural y musical al show oficial del Super Bowl. El evento apuesta por géneros tradicionales como el rock y el country, estilos que sus organizadores identifican con la identidad cultural estadounidense.
Un show paralelo en el mismo horario
El All American Halftime Show se transmitirá de manera simultánea al medio tiempo oficial de la NFL, con una producción técnica diseñada específicamente para competir con la señal de la cadena NBC, encargada de la transmisión televisiva del Super Bowl.
El cartel estará encabezado por Kid Rock, acompañado por destacados exponentes del country como Brantley Gilbert, Lee Brice y Gabby Barrett. Todos los artistas han sido vinculados con el movimiento denominado “patriótico” estadounidense, que combina música, valores tradicionales y una postura política conservadora.
Dónde ver el All American Halftime Show
La transmisión del espectáculo estará disponible en diversas plataformas digitales, entre ellas Rumble, X (antes Twitter) y YouTube, además de canales afines al conservadurismo como Real America’s Voice y Daily Wire+. Con esta estrategia multiplataforma, los organizadores buscan alcanzar a una audiencia nacional e internacional inconforme con las decisiones de la NFL.
Reflejo de la polarización cultural
Analistas coinciden en que el All American Halftime Show trasciende lo musical y se convierte en un reflejo de la creciente polarización cultural en Estados Unidos, donde incluso el entretenimiento deportivo se ha transformado en un espacio de confrontación ideológica.
Figuras políticas como Lara Trump han respaldado públicamente la iniciativa, describiéndola como una defensa de la identidad cultural y la libertad de expresión, frente a lo que consideran decisiones políticas dentro de la NFL.
El surgimiento de este espectáculo alternativo confirma que el Super Bowl no solo es un evento deportivo, sino también un escenario donde se manifiestan las tensiones culturales y políticas del país.

