La violencia que azota a México volvió a estremecer al país y esta vez tocó de manera directa a una figura del gobierno federal. La madrugada del sábado 31 de enero, María Eugenia Delgado y su hija Sheila Amezcua fueron asesinadas al interior de su domicilio en la ciudad de Colima, en un crimen que ha generado indignación social y repercusión política.
Las víctimas eran tía y prima del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, quien confirmó el hecho a través de sus redes sociales, donde expresó su dolor, consternación e indignación por el asesinato de sus familiares.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, sujetos armados ingresaron a la vivienda y dispararon en repetidas ocasiones, provocando la muerte inmediata de ambas mujeres. Vecinos de la zona alertaron a las autoridades tras escuchar las detonaciones, por lo que elementos de seguridad y servicios de emergencia acudieron al lugar, aunque ya nada se pudo hacer para salvarles la vida.
La Fiscalía General del Estado de Colima informó que se abrió una carpeta de investigación para esclarecer el doble homicidio, recabar indicios y entrevistar a posibles testigos. Hasta el momento, no se ha reportado la detención de personas ni se ha establecido un móvil claro del ataque.
Mario Delgado compartió un mensaje emotivo en el que recordó con cariño a su tía Eugenia, a quien llamaba “Queña”, evocando los pasteles que le preparaba en su infancia. El funcionario envió un abrazo solidario a su familia, especialmente a sus primos, y manifestó su confianza en que se hará justicia.
El crimen provocó numerosas muestras de apoyo y condolencias hacia el titular de la SEP, así como expresiones de indignación de ciudadanos y actores públicos, quienes exigieron resultados a las autoridades ante la creciente ola de violencia.
Este hecho vuelve a poner en evidencia la grave crisis de inseguridad en Colima, entidad que se mantiene entre las más violentas del país. Especialistas advierten que la presencia de grupos delictivos organizados ha complicado la labor de las autoridades y ha generado un clima de temor que afecta a miles de familias.
El asesinato de las familiares de Mario Delgado refuerza la percepción de que la violencia no distingue cargos, partidos ni apellidos, y subraya la urgencia de fortalecer las estrategias de seguridad para proteger a la población.

