Santiago,N.L.- La División Ambiental, a través de la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León y la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente, realizó un operativo de inspección en el municipio de Santiago, derivado de reportes ciudadanos por posibles afectaciones ambientales en la zona.
Como parte de estas acciones de vigilancia, el personal llevó a cabo visitas a distintos predios para verificar el cumplimiento de las obligaciones establecidas en la Ley Ambiental del Estado, así como prevenir daños al medio ambiente.
Durante los recorridos, las autoridades detectaron irregularidades ambientales, entre ellas la disposición indebida de residuos de manejo especial, los cuales se encontraban sobre suelo natural y a cielo abierto en diversas áreas inspeccionadas.
Asimismo, se constató que dichos residuos presentaban características similares a los localizados en las inmediaciones del Arroyo El Barro, lo que encendió alertas sobre el posible impacto en el cauce y su entorno.
Además, en uno de los sitios visitados se identificó que la actividad se realizaba sin contar con la totalidad de las autorizaciones ambientales correspondientes, por lo que la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente impuso como medida precautoria la suspensión temporal total de las actividades.
En uno de los casos, también se efectuó el aseguramiento precautorio de una máquina tipo retroexcavadora, la cual era utilizada para realizar movimientos de residuos en las cercanías del arroyo.
De igual forma, se dictaron medidas de urgente aplicación, orientadas al manejo adecuado de los residuos generados en los sitios inspeccionados, así como a la limpieza de los desechos ubicados en las inmediaciones del cauce.
Las autoridades estatales informaron que la División Ambiental continuará fortaleciendo las labores de inspección, vigilancia y seguimiento en todo Nuevo León, con el objetivo de proteger los recursos naturales, garantizar el cumplimiento de la normatividad y salvaguardar el bienestar de las comunidades.

