La confirmación de que una unidad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) participará en el operativo de seguridad de la delegación estadounidense para los Juegos de Invierno provocó indignación y confusión en Italia, especialmente en Milán.
La polémica surgió por la inclusión de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), un área de ICE que suele colaborar en eventos internacionales. Sin embargo, su participación generó rechazo debido a la imagen que la agencia tiene en el extranjero por su papel en la represión migratoria del gobierno de Donald Trump.
Aunque los agentes de HSI no pertenecen al área encargada de deportaciones, conocida como Operaciones de Ejecución y Remoción (ERO), esta diferencia no fue clara inicialmente para los medios y la opinión pública italiana.
La reacción refleja el deterioro de la percepción internacional de las políticas migratorias de Estados Unidos y evidencia tensiones crecientes con algunos aliados europeos.
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, fue contundente al señalar que ICE no es bienvenido en la ciudad, sede de la ceremonia de apertura del 6 de febrero, evento al que asistirá el vicepresidente estadounidense JD Vance.
“Esta es una milicia que mata y entra en las casas de las personas. No son bienvenidos en Milán”, declaró el edil a RTL Radio 102.
Ante la controversia, el Ministerio del Interior de Italia aclaró que los agentes de HSI no realizarán labores migratorias y que su participación será únicamente de apoyo, desde una sala de control en el Consulado de Estados Unidos en Milán.
Las autoridades italianas también recordaron que HSI opera en más de 50 países, incluido Italia desde hace varios años, y que su presencia no implica intervención directa en el territorio.
A pesar de la aclaración oficial, el rechazo ya está instalado y la polémica amenaza con marcar el arranque de los Juegos de Invierno.

