Una unidad de élite del FBI operó en coordinación con autoridades mexicanas para llevar ante la justicia a Ryan Wedding, exatleta olímpico canadiense y uno de los 10 más buscados del FBI, informó el director del Buró Federal de Investigaciones, Kash Patel.
De acuerdo con Patel, la detención se trató de una operación de alto riesgo y sin margen de error, encabezada por el FBI Hostage Rescue Team (HRT), una fuerza antiterrorista de nivel 1 especializada en misiones de rescate, contraterrorismo y capturas de alto impacto a nivel internacional.
Operativo conjunto en México
El medio Vanity Fair reportó que la captura se realizó durante la noche del jueves, tras una intensa negociación, luego de que Wedding fuera ubicado en México. Posteriormente, el exatleta fue puesto bajo custodia estadounidense y trasladado a Los Ángeles, donde enfrenta cargos por tráfico de cocaína, asesinato y delincuencia organizada.
Patel señaló que estuvo presente durante el operativo y destacó la coordinación con las autoridades mexicanas.
“Uno de los criminales más peligrosos del mundo ya no está en las calles”, afirmó.
El mismo equipo que capturó a Maduro
De acuerdo con Vanity Fair, el mismo Equipo de Rescate de Rehenes del FBI participó semanas antes en la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo que subraya el nivel estratégico de la unidad desplegada para detener a Wedding.
Entrega en la embajada de EU
El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, confirmó que Wedding se entregó en la embajada de Estados Unidos y fue trasladado por el propio director del FBI a territorio estadounidense.
Además, Harfuch informó que junto con Wedding fue entregada otra persona incluida en la lista de los más buscados del FBI, aunque no se revelaron más detalles.
De olímpico a líder del narco
Ryan Wedding, de 44 años, representó a Canadá en snowboard durante los Juegos Olímpicos de Salt Lake City 2002, donde terminó en el lugar 24. Años después, según autoridades estadounidenses, se convirtió en un alto operador del Cártel de Sinaloa, dirigiendo rutas de cocaína desde Colombia hacia Canadá y Estados Unidos, a través de México.
El FBI ofrecía 15 millones de dólares por información que llevara a su captura. También se le vincula con el asesinato, en enero de 2025 en Medellín, de un testigo clave que presuntamente iba a declarar en su contra.
Patel lo calificó como “la versión moderna de El Chapo y de Pablo Escobar”, al destacar el alcance y violencia de su organización criminal.

