El Pentágono ordenó que 1,500 soldados del Ejército de Estados Unidos se preparen para un posible despliegue en Minneapolis, en el estado de Minnesota, en medio de las crecientes tensiones provocadas por operativos migratorios y disturbios recientes, informaron medios estadounidenses este domingo.
La medida se produce días después de que el presidente Donald Trump amenazara con invocar la Ley de Insurrección, un mecanismo legal que permite el uso de las fuerzas armadas para sofocar una “rebelión armada” o episodios de “violencia doméstica”. No obstante, el mandatario señaló el viernes que por el momento no considera necesario recurrir a dicha ley.
La información fue dada a conocer inicialmente por la cadena ABC, que citó a dos funcionarios de defensa no identificados. Según el reporte, 1,500 paracaidistas del Ejército en servicio activo, actualmente destacados en Alaska, fueron puestos en estado de alerta ante un eventual despliegue. Hasta ahora, el presidente no ha tomado una decisión final al respecto.
Ni el Pentágono ni la Casa Blanca respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios realizadas por la agencia AFP.
Las tensiones en Minnesota se han intensificado desde que un ciudadano estadounidense fue asesinado el pasado 7 de enero durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), hecho que desató protestas y enfrentamientos en Minneapolis, la principal ciudad del estado.
El alcalde demócrata de Minneapolis, Jacob Frey, criticó duramente la posible militarización de la respuesta federal. “No se trata de seguridad. Se trata de venir a nuestra ciudad por miles y aterrorizar a la gente simplemente porque son latinoamericanos o somalíes”, declaró el domingo en una entrevista con CBS.
Aumenta la presión migratoria
En paralelo, el ICE ha acelerado la contratación y el despliegue de agentes para incrementar las detenciones y deportaciones de personas indocumentadas dentro de Estados Unidos.
La división Enforcement and Removal Operations (ERO) es la encargada de identificar, arrestar y procesar a migrantes en el interior del país, y constituye el núcleo operativo de las acciones migratorias en terreno. En enero, esta división duplicó su tamaño, al pasar de 10 mil a 22 mil agentes y oficiales en su plantilla de campo.
Actualmente, las autoridades migratorias estadounidenses mantienen detenidas a alrededor de 73 mil personas, la cifra más alta registrada en la historia del país, de acuerdo con datos filtrados este viernes a la cadena CBS News.

