La llamada nueva generación felina todavía no logra imponer condiciones en el Clausura 2026. Tras tres partidos disputados, Tigres ha mostrado serias carencias ofensivas, especialmente en los primeros tiempos, donde el equipo no solo carece de goles, sino también de ideas y generación de peligro real.
En lo que va del torneo, el conjunto auriazul suma apenas dos anotaciones, ambas conseguidas en el complemento, un dato que refleja claramente la falta de punch ofensivo desde el arranque de los encuentros.
La escasa producción ofensiva se ha repetido ante rivales como Atlético de San Luis, Pumas y Toluca, partidos en los que Tigres ha pasado largos lapsos sin inquietar al arco rival durante las primeras mitades.
Contra San Luis, los felinos no registraron remates a portería en el primer tiempo. La única aproximación de peligro llegó mediante un centro de Iván “Gacelo” López que Nicolás Ibáñez alcanzó a rematar de cabeza, pero un defensor potosino desvió el balón al tiro de esquina.
Ante Pumas, el panorama no fue distinto. Tigres apenas generó una oportunidad clara en la primera mitad, cuando Juan Brunetta sacó un zurdazo que obligó al arquero Keylor Navas a intervenir y desviar el disparo.
Frente a Toluca, el equipo volvió a mostrar poca profundidad ofensiva. En los primeros 45 minutos, Tigres solo logró un remate a portería: un débil cabezazo de Juan José Sánchez tras un centro de Ángel Correa, acción que el guardameta Hugo González controló sin complicaciones.
Como dato que acentúa la preocupación, Tigres no ha marcado goles en los primeros tiempos del Clausura 2026. Sus dos tantos llegaron en el segundo tiempo del duelo ante San Luis, ambos obra de Marcelo Flores, quien ha sido uno de los pocos destellos ofensivos del equipo.
La pregunta comienza a instalarse entre la afición: ¿es solo un proceso de adaptación o esta nueva generación felina necesita urgentemente recuperar el rugido?

